Mi primera vez

Cindy Sheehan

Traducido para Rebelión por Ulises Juárez Polanco

Lunes, 26 de septiembre de 2005.

Los rumores son ciertos esta vez. Fui arrestada en frente de la Casa Blanca hoy. Fue la primera vez en toda mi vida que he sido arrestada.

Nos dirigimos del Parque Lafayette a la Guard House en la Casa Blanca. Yo, mi hermana, y otros miembros de Gold Star Families for Peace (2) y algunas familias de militares solicitamos reunirnos con el Presidente nuevamente. Una vez más, queríamos saber: ¿cuál es la Causa Noble? Nuestra solicitud fue, para nuestro inmenso shock y sorpresa, denegada. Ni siquiera entregarían a la Casa Blanca ninguna carta o foto de nuestros seres queridos asesinados.

Ya todos sabemos porqué George no se reunirá con los padres de los soldados que él ha asesinado, y que no están de acuerdo con él. En primer lugar, él detesta cuando las personas no están de acuerdo con él. No estoy segura si lo odia tanto como que él está en estado de negación de que eso realmente ocurre. Segundo, él es un cobarde que de manera arrogante rechaza reunirse con la gente que paga su salario. Quizá la próxima vez que a uno de nosotros su jefe le pida que haga una revisión de rendimiento, o nos informe que nos preparemos para una infracción de trabajo, debamos rechazar ir y hablar con nuestros jefes citando el hecho de que el propio Presidente no tiene que hacerlo. La tercera razón de porqué él no hablará con nosotros es que él sabe que no hay Causa Noble para la invasión y continuidad de la ocupación de Irak. Es una pregunta que no tiene respuesta correcta.

Después que nos negaron una reunión con el Desconectado, fuimos directo al frente de nuestra casa, la Casa Blanca (enfrente del portón, por supuesto), nos sentamos y rechazamos movernos hasta que George saliera y nos hablara. De hecho, tuvimos un buen momento cantando viejas canciones de iglesia y viejas canciones de protesta mientras esperábamos. Puse una foto de Casey en la cerca de la Casa Blanca y, aparentemente, eso es contra la ley, también.

Después de tres advertencias de ponernos de pie y apartarnos de la acera enfrente de nuestra casa, fuimos arrestados. Para mí, resulta tan irónico que la persona que reside en nuestra Casa Blanca jura conservar y defender la Constitución de los Estados Unidos de Norteamérica. La persona que es el (p)residente de la Casa Blanca no tiene concepto de la Constitución. Fue nombrado para su primer período por la Corte Suprema, invadió y continuó ocupando un país soberano sin la declaración de guerra necesaria del Congreso, y violó muchos acuerdos para en realidad invadir Irak, además. Sin mencionar que justificó la tortura que impregna las prisiones militares estos días. Todas éstas son violaciones de la Constitución. El Acta Patriótica (3) y negarnos nuestros derechos de reunirnos pacíficamente son serios incumplimientos y rupturas del Bill of Rights (Declaración de Derechos). George está tan hipócritamente preocupado de que Irak desarrolle una Constitución mientras ignora y hace trizas nuestra propia Constitución.

Ser arrestada no es gran cosa. Aunque fuimos arrestados por “protestar sin un permiso”, nosotros estábamos protestando algo mucho más serio que sentarnos en una acera: las trágicas e innecesarias muertes de decenas de miles de inocentes Iraquíes y Nortea-mericanos (tanto en Irak como aquí en Norteamérica) que estuvieran vivos de no ser por los criminales que residen y trabajan en la Casa Blanca.

Karl Rove (además de simplemente ser un hombre muy espeluznante) reveló a un agente de la CIA y fue responsable de poner en peligro a muchos de nuestros agentes encubiertos alrededor del mundo. La vieja compañía de Dick Cheney está cosechando beneficios más allá de la imaginación más loca de cualquiera, en sus contratos ­sin­licitación en Irak, Afganistán y Nueva Orleáns. Las actividades de John Negroponte en América del Sur son muy sombrías y homicidas. Rumsfeld y Gonzáles son responsables de la autorización, promoción y aprobación, ilegales e inmorales, de torturas. Sin olvidar que, violando las Convenciones de Génova, la tortura pone en peligro la vida de nuestros hombres y mujeres sirviendo en Irak. Junto a los traidores arriba mencionados, Condi (Condoleza Rice) mintió a través de sus dientes en la loca carrera de la invasión. La lista de crímenes que esta administración ha cometido es extensa, repugnante e inverosímil. Lo que es increíble es que NOSOTROS fuimos arrestados por ejercer nuestros derechos de la Primera Enmienda y que estas personas estas personas están huyendo libremente para disfrutar sus vidas de crimen y para causar estragos en el mundo.

La multa por “protestar sin un permiso” es 75.00 dólares. Tengo certeza de que no los pagaré. La fecha de mi audiencia en la corte es noviembre 16. ¿Algún abogado por ahí que quisiera ayudarme a desafiar una ley inconstitucional?