Qué buenas cosas suceden en Goshen sobre salud

Por: Zuleyja Prieto, M.D.

Se acercan las tres y media de la tarde y “la casa amarilla” se prepara para ser anfitriona de un proyecto innovador en el norte de la ciudad de Goshen.

Se trata de un grupo de cuidado prenatal organizado por el Maple City Health Care Center orientado hacia compartir y aprender enseñanzas muy valiosas durante el proceso del embarazo y el puerperio, en un ambiente informal y relajado.

“En vez de que nuestras pacientes se sienten en la sala de espera por una hora, para luego tener una consulta prenatal de cinco minutos, aquí nos vemos cada dos semanas en grupo, y después de la revisión médica nos sentamos a platicar sobre las inquietudes y dudas que ellas tienen, por más o menos hora y media. “Adónde más van a tener ese tipo de atención?”, dice Beth Elmore, partera calificada y coordinadora del proyecto.

Uniéndose a este esfuerzo se encuentran el Dr. James Gingerich, el personal del Maple City y Carmen Horst, quien con destreza y gran sensibilidad traduce al español todo lo que se dice en el grupo.

Ya han pasado dos años desde que se inició este trabajo, han quedado frutos profundos en la comunidad, y hasta hay mamás que regresan por segunda vez a llevar su cuidado prenatal de esta manera!

El programa funciona de la siguiente manera: Se localiza a varias mujeres con fechas de parto similares, se les invita a encontrarse en la clínica, y se les ofrece llevar su cuidado prenatal en grupo, diez “sesiones” en vez de “consultas”, a lo largo del embarazo. Durante este tiempo se brinda información valiosísima sobre el cuerpo humano, alimentación, el proceso del embarazo, el trabajo de parto, la participación paterna o de pareja, el puerperio, lactancia y cuidados del bebé, así como métodos anticonceptivos. Con su participación también se rescata valiosa información traída de sus lugares de origen. Asimismo, se tocan temas de interés para todo el grupo, se comparten temores, dudas, experiencias y creencias, enriqueciendo el aprendizaje y haciéndolo integral. Poco a poco se llevan a cabo los partos y las mamás llevan a sus bebés al grupo, comparten su experiencia y le dan ánimo a las demás.

De esa manera, entre risas y plática, las mujeres se conocen, crean relaciones afectivas, se apoyan y comparten sus vivencias.

“Me gusta que las mujeres que ya han tenido bebés nos compartan sus experiencias del embarazo y del parto, se aprende mucho”, dice una de las integrantes del grupo. Mónica Bautista, otra integrante, afirma: “A mí me fue muy mal con mis otros dos bebés y me dijeron que viniera aquí, que aquí atendían muy bonito, y sí es verdad,”

Las mujeres empiezan a llegar una a una, algunas acompañadas por sus parejas, todas son bienvenidas con una sonrisa por parte de la enfermera Ellie Gerir, coordinadora del cuidado prenatal.

Inicialmente se lleva a cabo un examen médico individual para cada mujer, el cual consiste en el registro del peso, presión arterial, orientación sobre laboratorios y datos de alarma durante el embarazo . Se evalúa el progreso del embarazo y se escucha la frecuencia cardiaca del bebé. Después, el grupo se congrega en la sala de la casa amarilla, situada a un lado de la clínica, y se lleva a cabo una charla informal. Lo más sustancioso… el intercambio de valores, apoyo, amistad y educación: los pilares sobre los que crecerán y jugarán los nuevos bebitos de esta comunidad.