Endometriosis: El misterio de la enfermedad fantasma La Columna Vertebral

La Red Hispana

Por Luisa Fernanda Montero

Por siglos, las mujeres hemos convivido con las consecuencias inherentes al hecho de ser, eso, mujeres.

Unas más, otras un poco menos, pero todas en general sabemos lo que implican los dolores menstruales y las molestias durante el período, para algunas incluso, la congestión digestiva es inevitable y para casi todas es evidente que antes y después los cambios hormonales nos generan alteraciones  anímicas e irritabilidades, a veces inexplicables.

Somos mujeres, y en nuestra lista de padecimientos están no sólo el cáncer de seno y  el de útero sino toda una serie de enfermedades que afectan nuestro sistema reproductor, muchas de ellas por causas aún imprecisas, como la endometriosis.

Algunas veces el dolor intenso puede ser señal de que se ha desarrollado la endometriosis en nuestro organismo y aunque esta enfermedad ocurre con más frecuencia en las mujeres mayores de 25 años, puede afectar a cualquier mujer después de la pubertad.

Cada mes, durante el período menstrual, el endometrio o revestimiento del útero, se desintegra y se elimina con el flujo menstrual. Cuando una mujer tiene endometriosis, el tejido que forma el endometrio aparece además en otras partes del cuerpo como  los ovarios, los intestinos y la vejiga.

Durante el período este tejido se desintegra, pero debido a que se encuentra fuera del útero, no puede ser evacuado a través de la menstruación y  a medida que crece  forma pequeños quistes o tumores, que aunque generalmente son benignos, pueden generar diferentes grados de dolor o, lo que es más angustiante, infertilidad.

Con una incidencia que puede llegar al 20 por ciento entre las mujeres estadounidenses en edad reproductiva, la endometriosis limita la fertilidad, puede producir serios daños a la salud y es el principal motivo de esterilidad femenina.

El más evidente signo de la enfermedad es el dolor pélvico, que presenta características imprecisas a pesar de que evoluciona de forma crónica y progresiva; la imprecisión del dolor hace bastante difícil su diagnóstico.

En cuanto a la infertilidad, se sabe que, por un mecanismo desconocido, la endometriosis afecta la calidad de los óvulos y genera en la pelvis un medio adverso para los espermatozoides o el embrión. Paralelamente, esta enfermedad provoca alteraciones anatómicas que pueden conducir a la obstrucción de las trompas de Falopio o alterar la correcta relación que debe existir entre éstas y los ovarios.

Aunque se ha llegado a hablar de cierta predisposición genética o hereditaria, las causas de la endometriosis son aún desconocidas, por lo que muchos han dado en llamarla ‘la enfermedad fantasma’, una enfermedad que, a pesar de su misterioso origen es progresiva,  tiende a reaparecer y presenta una sintomatología específica que no hace nada grata la vida de miles de mujeres en el mundo.

La presencia de la endometriosis genera fuertes dolores pélvicos y abdominales antes o durante el periodo menstrual, dolores de espalda, periodos irregulares o demasiado prolongados, micciones dolorosas, naúseas, vómitos, diarrea o estreñimiento e incluso dolor durante o después del coito.

Debido a la gran variedad sintomática y a la conciencia generalizada, que indica que es normal que la menstruación duela, pasa un promedio de 5 a 10 años antes de que la endometriosis pueda ser diagnosticada. Durante este período las personas afectadas sufren tanto físicamente como psíquicamente y además cuanto más tarde se diagnostica la enfermedad más aumentan las posibilidades de que otro órgano resulte afectado.

Muchas mujeres dejan pasar los dolores menstruales como cosa natural y soportan con cierto estoicismo el sufrimiento que a veces implica el funcionamiento de su sistema reproductivo; pero si usted reconoce alguno de estos síntomas, es indispensable que haga una cita con su médico, sólo él puede determinar si su caso responde a endometriosis, infección de transmisión sexual, enfermedad pélvica inflamatoria o fibromas, ya que en todos estos casos los síntomas son similares y las consecuencias de no tratarse a tiempo pueden ser nefastas.

Para obtener referidos a recursos de salud reproductiva disponibles en tu comunidad, comunícate con la Línea de Ayuda al 1-800-473-3003.