El Puente uniendo

¡Se ve, se siente, tenemos Presidente!

Por: José Emilio Cruz Luna

Cinco fueron los contendientes por la presidencia de la república en las elecciones más desgastadoras y costosas en la historia de México.

Los políticos llaman “parte de la democracia” al hecho de tener 11 partidos registrados; yo le llamo “divisionismo y exceso de burocracia”. El primer partido que utilizó esta estrategia ahora paga las consecuencias descendiendo cada vez más en los comicios electorales.

En el libro A la casa del león, de Jorge Ramos Avalos, el periodista le preguntó al ex presidente Salinas de Gortari en qué se gastó 854 millones de dólares y este aceptó haber tenido una partida confidencial por esa cifra.

Pobres mis bisabuelos que tan solo 14 años después de la Revolución por la Independencia, a pesar de su pobreza, empezaron a pagar con todos los mexicanos esta brillante idea de hacerse rico a costillas del pueblo.

México, desde la llegada de los invasores en 1519, ha soportado abusos y saqueos gigantescos de vividores que siguen siendo miles. Para que pudieran votar 32,632 emigrantes de 40,000 que enviaron sus documentos, el IFE (Instituto Federal Electoral) recibió 200 millones de pesos; si el presupuesto fue en la misma escala, ¿cuánto costó a los mexicanos el voto de aproximadamente 39.5 millones que sufragaron en toda la república el pasado 2 de julio?

El IFE, monstruo nacional que tiene inmuebles en todo el territorio mexicano, alberga a miles de burócratas, desde presidentes hasta personal de Intendencia. Sus actividades son registro, elaboración, distribución y control de partidos políticos y de documentos oficiales de todos los mexicanos en edad de sufragar. Es responsable de que se lleven a efecto los comicios electorales en los tres niveles (federal, estatal y municipal), con lo cual dan a la ciudadanía resultados oportunos, “fidedignos e imparciales”. Está considerado “institución autónoma e independiente” aun cuando muchos desconocemos cómo genera su millonaria nómina para que esté considerado con esos términos.

La partida confidencial de 854 millones de dólares, el presupuesto de los 11 partidos, las pensiones millonarias de los ex presidentes, los jugosos salarios de los burócratas y de sus instituciones afectan sobre manera a los sectores rezagados y a la clase trabajadora. Generan desempleo, vandalismo, miseria y emigrantes.

El querer corregir estas y muchas más deficiencias mediante los 50 compromisos, al izquierdista Andrés Manuel López Obrador, etiquetado por sus oponentes como “un peligro para México”, le costó que la mitad de los mexicanos votaran en su contra: en verdad es un peligro pero para todos aquellos que durante décadas han vivido con privilegios del erario.

Los miles de empleados que conforman uno de los planteles burocráticos más costosos, después de más de 60 días resultaron “Ineficientes” para contar “voto por voto y casilla por casilla”. El IFE olvidó su responsabilidad y jerarquía, no pudo, no quiso ­o bien no le permitieron­ mostrar su imparcialidad a toda la ciudadanía que permite su existencia.

Mis heroicos emigrantes, ¡no podemos aguantar otros seis años de lo mismo aun con la promesa de que nos ayudarán a brincar el muro! Aprendamos a defender nuestros derechos, exijamos empleos dignos, permanentes y bien remunerados en nuestra patria. No vivamos de esperanzas fallidas, busquemos juntos oportunidades de igualdad y bienestar para todos. De conformidad al artículo 39 constitucional reconozcamos al verdadero ganador. ¡Se ve, se siente, tenemos Presidente!