Es el nombre que recibe la creación de objetos de metal que tienen fines utilitarios o artísticos. Los metales son durables y resistentes, se logran con ellos las formas más extraordinarias y una de sus mayores cualidades es que se pueden reciclar. Entre la amplia gama de materiales para trabajar podemos ir desde los metales considerados como preciosos hasta las aleaciones que se trabajan de una manera muy distinta y aunque su valor comercial es bajo, son sumamente importantes y requeridos en el mundo práctico.

Para el trabajo de los metales existen diversos métodos dependiendo del material y el destino de la pieza. Algunas de las técnicas que se usan han sido empleadas y perfeccionadas a lo largo del tiempo.

El cobre fue el primero ocupado en la metalistería y llegó a ser de suma importancia para la vida del hombre que al convertirse en agricultor y dedicarse a la cría de animales adoptó un modo de vida sedentario y se valió del cobre para la creación de herramientas que facilitaban las labores diarias. Luego el ser humano implementó técnicas de fundición que le permitieron llegar a las aleaciones simples con otros metales.
En sociedades más complejas en las que había una distinción de clases fueron los nobles, religiosos y guerreros los que hicieron uso de los metales con fines decorativos y ceremoniales. El oro por su brillo deslumbrante ha sido el más codiciado seguido por la plata y más recientemente se ha unido a los metales preciosos el platino.

Los platos y vasos comúnmente se hacían de cobre y la aleación de éste con estaño ( el bronce) se popularizó para herramientas y armas. El hierro se martillaba en caliente para darle forma; procedimiento conocido como forjado que permitía la manufactura de muebles y rejas. Después el hierro se trabajó por colada, que es una técnica más moderna que se sigue utilizando en la industria actual a la par de la soldadura y el torneado.

Hay procedimientos para decorados con los que se logran diseños abstractos y figurativos de suma belleza entre ellos están la granulación; partículas de oro soldadas sobre una base también de oro, la filigrana; diseños con finos hilos de oro o plata entrelazados, el repujado, el cincelado, el grabado con herramienta, el grabado al agua fuerte (aplicando ácido) y la oxidación.