Sí se puede

Por Javier Sierra

Hace 14 años, durante el sepelio de César Chávez, alguien recitó una hermosa plegaria: “Hemos venido a plantar tu corazón como una semilla. Los trabajadores agrícolas cosecharán la semilla de tu memoria”.

En este Mes de la Herencia Hispana, esa plegaria resuena en nuestros corazones como una profecía hecha realidad. El legado de aquel líder legendario se muestra ante nosotros como un árbol de esbeltas ramas y tronco poderoso, un árbol que día tras día nos da la fruta de la esperanza.

Este campesino hijo de campesinos ­armado con la resistencia pacífica, una fe de acero y una dignidad inquebrantable­ nos enseñó que jamás cooperemos con algo humillante, que todos tenemos derecho a una vida digna y la obligación de rebelarnos contra la injusticia. Peleó por los derechos de decenas de miles de braceros, quizá sus triunfos más legendarios los logró tratando de eliminar los terribles pesticidas que envenenaban a los trabajadores y sus familias.

Los frutos de esta formidable labor los recolectan hoy cientos de miles de trabajadores agrícolas en forma de mejores condiciones laborales y salarios, más acceso a servicios sociales y, sobre todo, mayor protección contra los pesticidas.

Pero ahora nos toca a todos devolverle el favor a Chávez. Y la mejor manera de hacerlo es apoyando la campaña nacional organizada para establecer un feriado nacional en su nombre.

Este movimiento ha recibido el apoyo de muchas organizaciones de todo el país, incluyendo los principales sindicatos, los mayores grupos cívicos hispanos, el movimiento de derechos civiles, grupos medioambientales, como el Sierra Club, y celebridades como Edward James Olmos, Martin Sheen, Carlos Santana y muchos más. Sin embargo, no faltan voluntarios para aguar esta fiesta. Es en el Congreso, el cual tiene el poder de establecer feriados nacionales: una regla interna aprobada durante el dominio republicano de la Cámara de Representantes prohíbe la presentación de este tipo de iniciativas. Y ahora que la Cámara está bajo su control, los líderes demócratas tampoco han tomado las medidas necesarias para eliminar esta regla.

Pero hay otro esfuerzo en el Congreso para honrar a Chávez: un proyecto de ley que autorizaría el estudio de terrenos de significado histórico en relación con su legado y que se incluirían en el Servicio de Parques Nacionales.

Esta pelea es de todos. Además, incluso hoy, tres de cada cinco de nosotros vivimos peligrosamente cerca de un lugar tóxico, ya sea un campo agrícola o una planta química.

Involúcrese. Contacte con el feriado nacional de César Chávez (www.cesarchavezholiday.org, 213-387-1974, ext. 20) para lograr el éxito de estas campañas, porque como Chávez solía repetir, “¡sí se puede!”