Secuestros y Rescates

Por: Jorge Mújica Murias

¡McCain tiene razón! La economía es una cosa muy difícil de entender. Al menos la economía que practica mi tocayo Bush desde la Casa Blanca. Dice la voz popular que “el que la hace la paga”, pero aquí no es así, particularmente en la industria de la vivienda.

El contratista no la paga, la cobra. El albañil, el plomero, el electricista y los demás que “la hacen”, tampoco la pagan. Luego viene el vendedor de bienes raíces y la cobra de nuevo aunque no la haya hecho. Y luego la cobra el anunciante, la cámara de corredores de bienes raíces, los abogados y una cantidad de gentes y agentes que ni sabemos quiénes son. Y cobran por los dos lados, por la venta y por la compra.

Al final viene el comprador, y ese sí que la paga aunque no la haya hecho. Y le paga, en cascada, al contratista, a los vendedores, a los abogados y a los demás que ni conocemos.

Y desde fines del año pasado, el banco quiere que les paguemos a todos los que ya se cobraron en el proceso. Y si el “dueño” no la paga, se la quita y todos vuelven a cobrar por volverla a vender y así por el estilo.

Ahora está peor la cosa porque el gobierno federal quiere volverles a pagar a todos menos al comprador. Suena como a un secuestro y un rescate, sólo que aquí están rescatando a los secuestradores, no al secuestrado.

Parece que el secuestrador (el banco) necesita que le deban dinero con intereses, y necesita tener dinero para poder prestarlo y que le deban más dinero y con más intereses, y el gobierno está dispuesto a darles ese dinero para que se lo deban, y con intereses.

Al que la paga aunque no la haya hecho, al comprador de la casa, no le toca ni un centavo, porque no se dedica a prestarle a nadie.

¿Se entendió? 

Herencia de deuda

Yo tampoco lo entiendo. Dice Bush que el casi trillón (700 mil millones de dólares) que quiere para “rescatar” a los bancos son nomás como un préstamo. Quiere prestarles a los prestamistas para que puedan prestar más dinero, y que nos van a devolver el préstamo cuando mejore la economía.

Pero yo no entiendo por qué hay que prestarles a los prestamistas en vez de prestarle a la gente que tiene deudas imposibles de pagar porque los prestamistas les prestaron el dinero demasiado caro, con intereses de especulación, y se quedaron con las ganancias. Al pobre hombre que le hicieron un préstamo al 9 por ciento, cuando los intereses estaban al 7, y que tiene que pagar el 80 por ciento de su salario, no le van a prestar nada.

Lo que tendría sentido para solucionar la crisis en la que nos metieron los archimillonarios de la guerra, de la especulación y los precios artificiales de la vivienda, sería ponerle el trillón de dólares a una reestructuración económica general. Además de rescatar a los secuestrados, a quienes no pueden pagar sus hipotecas, es necesario meterle dinero a las actividades económicas que generan dinero, productos y empleos, y no a los que generan ganancias por comprar y vender en el aire, y que especulan con los precios de las cosas en vez de producir las cosas.

Omar López, candidato del Partido Verde al IV Distrito de Illinois, quien se opone al Demócrata Luis Gutiérrez (que ya votó por rescatar a los secuestradores), propone tres rescates simples: 1 - perdonar las deudas de los préstamos estudiantiles, para que los jóvenes puedan meterle su dinero a la economía en vez de a la especulación; 2 ­ perdonar las deudas de los pequeños comercios, lo que permitiría que se mantengan activos, sin despedir a nadie y que sigan vendiendo y comprando mercancías; y 3 ­ perdonar las deudas de las hipotecas, especialmente las que se hicieron con préstamos de intereses inflados.

Pero, como dice Omar, nos acusarían de ser “socialistas”, y ni los demócratas ni los republicanos se arriesgarían a tanto.