Diásporas

Por Isaac Bigio

La Constitución que Ecuador ha adoptado tiene muchos puntos para debatir. Uno muy importante -y que no ha sido tan destacado- es el del rol de los inmigrantes.

América Latina ha tenido cientos de cartas magnas, pero la ecuatoriana es la primera en cuya redacción participaron asambleístas electos por sus diásporas. De los 130 constituyentes, 2 representaban a los ecuatorianos que viven en Europa, 2 a los de Norteamérica y 2 a los de Sur y Centroamérica.

En la nueva Carta Magna se contempla una bancada para sus nacionales del extranjero, tal como hoy pasa en Italia.

El porcentaje asignado a la diáspora en la nueva Asamblea Nacional es el más alto que se conoce en un Parlamento del mundo (un 5%); aunque muchos quisieran que fuera aún mayor, pues más del 10% de los ecuatorianos vive fuera de su patria.

Colombia es la única república americana donde la diáspora elige a su congresista (quien es uno de 267 congresistas: 0.4% del Parlamento).

De todas las diásporas latinoamericanas, la peruana es la que más vota (pese a que hay 3 veces más mexicanos que peruanos residiendo en el extranjero), pero siempre ha votado por los congresistas de la muy distante Lima (que muchos expatriados ni conocen).

Hoy en el extranjero pueden votar argentinos, brasileños o venezolanos, pero no chilenos o bolivianos.