He estado viendo por todos lados muchos de esos “coches inteligentes” minúsculos. ¿Quién los hace y cuál es su consumo de combustible? ¿Son seguros?

Los “coches inteligentes” (Smart) fueron originalmente la creación del empresario e inventor libanés Nicolás Hayek, famoso por los relojes Swatch. Estos coches fueron diseñados para ser pequeños, económicos, ambientalmente responsables y de fácil estacionamiento en la ciudad. En 1994, Hayek y Swatch firmaron un convenio con Daimler-Benz para desarrollar este vehículo altamente original.

Como las ventas iniciales no fueron las esperadas, Hayek y Swatch abandonaron la empresa, dejando a Daimler-Benz como único dueño (Smart es hoy parte de la división automovilística de Mercedes). Mientras tanto, los crecientes precios del petróleo han expandido la demanda de los vehículos Smart, y la compañía comenzó a venderlos en Estados Unidos a principios de este año.

El modelo ForTwo (“para dos”) es el modelo insignia de la compañía, y mide la mitad del tamaño que un coche tradicional. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) clasifica la eficacia de combustible del coche en 33 millas por galón (mpg) para uso en la ciudad y 41 mpg en la carretera. Tres ForTwos con los parachoques apuntados a la vereda pueden caber en un solo espacio de estacionamiento paralelo.

En cuanto a seguridad, el ForTwo obtuvo buenísimas notas en las pruebas de colisiones realizadas por el Insurance Institute for Highway Safety (IIHS) (Instituto Independiente de Seguros para la Seguridad Vial). De hecho, logró ganar la nota más alta otorgada por el grupo: cinco estrellas.

Sin embargo, algunos analistas dicen que el precio del ForTwo es innecesariamente caro, teniendo en cuenta sus características técnicas. Los coches no se distinguen por su dirección o aceleración. El sitio Web Treehugger.com sugiere que los consumidores conscientes del medio ambiente opten por mejores alternativas gastando sus $12,000 en un coche subcompacto o compacto convencional, muchos de los cuales consiguen un rendimiento de combustible equivalente o superior.

Pero para los que necesitan un gran coche intrínsecamente urbano, para diligencias cortas y viajes a la oficina, el ForTwo de hoy podría ser la opción perfecta.