No nos traguemos el cuento nuclear

Por Amy Goodman

Los candidatos a la presidencia intercambian dardos y se acusan mutuamente de cambiar con facilidad sus posiciones políticas, pero ambos están de acuerdo con el presidente Bush en su entusiasta apoyo a la energía nuclear.

El senador John McCain ha pedido 100 nuevas centrales nucleares. El senador Barack Obama, en julio de 2007, declaró: “verdaderamente creo que debemos analizar el uso de la energía nuclear como parte del ‘mix’ energético”.

La industria de la energía nuclear, por su lado, percibe el calentamiento global como una oportunidad de oro para venderle al mundo sus centrales de energía nuclear absurdamente caras y peligrosas.

Pero la energía nuclear no es una solución al cambio climático; más bien, provoca problemas. Amory Lovins es cofundador y director científico del Instituto Rocky Mountain de Colorado. Plantea argumentos sencillos y poderosos contra la industria nuclear: “El primer problema que habría que considerar, en mi opinión, sería la proliferación de armas nucleares, cosa que esta industria facilita en sumo grado. Si tomas por ejemplo lugares como Irán y Corea del Norte… ¿Cómo crees que lo están haciendo? El presidente tiene toda la razón al identificar la proliferación de armas nucleares como la más seria amenaza a nuestra seguridad, así que es realmente incomprensible para mí que esté intentando acelerar dicha proliferación por todos los caminos que se le ocurren”.

Junto a la proliferación, está el problema de las amenazas terroristas a los reactores nucleares ya existentes, como la polémica central nuclear Indian Point, de la empresa Entergy, a 40 Kilómetros al norte de la ciudad de Nueva York. Lovins las llama “el mayor blanco terrorista que te puedas imaginar. No es necesario estrellar un avión contra una central nuclear o tomar por asalto una central para provocar que el material peligroso sea liberado al exterior”.

En cuanto a los residuos nucleares, Lovins señaló que “siguen siendo peligrosos durante mucho tiempo. Así que se los debe colocar en algún lugar lejos de la gente y la vida y el agua durante un período de millones de años”, y aclaró que ese lugar todavía no se ha hallado.

Los candidatos a la presidencia se equivocan con respecto a la energía nuclear. La energía eólica, la energía solar y la microgeneración (generación de electricidad y calor al mismo tiempo en pequeñas centrales), por otra parte, están tomando impulso en todo el mundo, consiguiendo acaparar miles de millones de dólares de inversiones privadas. Lovins lo resume así: “Una de las principales razones por las que en la actualidad tenemos el problema del petróleo y el problema climático es porque nos hemos gastado el dinero en lo que no debíamos. Si lo hubiéramos gastado en la eficiencia energética y las energías renovables, esos problemas no existirían y habríamos ganado billones de dólares a cambio porque es mucho más barato preservar energía que suministrarla”.

La respuesta está flotando en el viento.*

*N.del T.: Referencia al verso “The answer is blowing in the wind”, de la famosa canción de Bob Dylan.