Inicio

elpuentelocales

  • Edición impresa de Octubre 15, 2013

Republicanos: en el hoyo y siguen cavando

De costa a costa de todo el país, miles de personas se manifestaron en 183 protestas que tuvieron lugar en 40 estados, pidiendo que la Cámara baja debata un plan de reforma migratoria con vía a la ciudadanía.

A pesar del conflicto presupuestario, que culminó en el cierre del Gobierno federal, activistas e inmigrantes no quitan el dedo del renglón, aunque muchos consideren que se trate de un grito en medio del desierto.

Es prematuro escribir la esquela de la reforma migratoria porque, sobre todo en este clima de inacción y partidismo, el tema sigue representando una buena oportunidad política para que ambos partidos, en especial los republicanos, demuestren que son capaces de legislar y atajar temas apremiantes para el país.

Sin embargo, el cierre gubernamental plasma la disfuncionalidad del Congreso de poder compartido, la politiquería barata de quienes están en constante campaña.

Según sondeos, el tranque y las pataletas de los legisladores han resultado en los niveles de desaprobación más abismales que el Congreso haya experimentado en los últimos años. La culpa es compartida por los dos partidos, pero los estadounidenses responsabilizan más a los republicanos, y no es por casualidad.

Fue realmente patético el espectáculo que ofrecieron éstos en la Cámara de Representantes, con una treintena de congresistas extremistas tomando como rehén a todo su caucus e insistiendo en cerrar el Gobierno con miras a renegociar la ley sanitaria del Obamacare, que buscan revocar a toda costa.

La crítica a la excesiva y terca estrategia vino de algunos republicanos, tanto legisladores como estrategas, preocupados por la ruta que lleva el partido y por un presidente cameral, John Boehner, que ha permitido que una minoría extremista lleve la voz cantante.

La preocupación es válida. Un nuevo sondeo de Public Policy Polling comisionado por MoveOn.org Political Action, encontró que la ira pública por el cierre gubernamental podría costar a los republicanos el control de la Cámara de Representantes.

Los demócratas necesitarían 17 escaños para recuperar la mayoría de la Cámara, al presente con un balance de 234 republicanos y 201 demócratas.

Es también un grupo de extremistas republicanos el que por años controló el mensaje y la estrategia migratoria.

Ahora que su imagen se ha visto todavía más afectada con el lío presupuestario, la reforma migratoria ofrece una vía de rehabilitación que el liderazgo republicano no debe desaprovechar. El proyecto de ley de reforma que presentaron los demócratas la semana pasada puede servir de punto de partida.

Ambos partidos necesitan evidenciar algún logro legislativo de cara a las elecciones de medio tiempo en 2014.

Como clamaron a través del país miles de personas de diverso trasfondo, es hora de que la Cámara baja deje a un lado el circo electoralista y permita un debate y una votación de un plan de reforma migratoria que avance, aunque sea con una mayoría demócrata y con un reducido grupo de republicanos interesados en sacar a su partido del hoyo que siguen cavando, liderados por Boehner y por los extremistas que llevan la batuta.

 


 

I Inicio I Locales I Internacionales I Nacionales I Columnas I Entretenimiento I Deportes I Clasificados I Publicidad I Escríbanos I Conózcanos I English Section I Advertise I Contact us I Archivo I Enlaces I

 

El Puente, LLC. ©

Locales
Internacionales
Nacionales
Columnas
Entretenimiento
Deportes
Clasificados
Conózcanos
Escríbanos
Publicidad
English Section
Advertise
Contact us
Archivo
Enlaces
Inicio Locales Internacionales Nacionales Columnas Entretenimiento Deportes Clasificados Conózcanos Escríbanos Publicidad English Section Advertise Contact us Archivo Enlaces