EL CONEJO Y LA LUNA

Probablemente has escuchado hablar del conejo de la luna, que puede ser visto, de acuerdo con una leyenda china, moliendo la planta de la inmortalidad en un mortero, para preparar el elixir de la vida. Existen muchas otras leyendas para reflexionar, cuando estés observando el cuerpo lunar, que nos hablan de como llegó el conejo a la luna.

Todos estos casos parecen referirse a la creencia fundamental de muchas religiones, de que se vuelve a la vida después de la muerte. La luna también muere una y otra vez cada noche en el cielo, de este modo la muerte se correlaciona directamente con el disco lunar.

 

El mito más conocido...

Muchas culturas occidentales cuentan variaciones sobre la historia de un conejo que salto al fuego en un acto de auto-sacrificio. El fuego lo tomó y su esencia lo convirtió en el último rayo lunar al amanecer, quedando de este modo, inmortalizado en la luna para siempre.

 

China y su historia...

En la leyenda china, Buda adopta la forma de un conejo durante un período de prueba espiritual y se encuentra con Brama, Buda salta al fuego y se convierte en alimento para él. Brama se siente tan complacido con este acto desinteresado, que pinta la imagen de un conejo en la luna, como recuerdo de este acontecimiento.El conejo escapa ileso de las llamas, debido a que su transformación espiritual lo inmorta-lizó.

En otra versión de la misma historia, Buda va caminando por el bosque y se encuentra a un conejo, este se ofrece a sí mismo como alimento, lo que complace a Buda. En esta versión, Buda honra al conejo colocándolo en la luna para su salvaguarda eterna.

 

Una historia proveniente de África...

En esta cultura, se cuenta que el sol y la luna fueron hermanos, que en un tiempo se sentaban uno al lado de otro. Un dîa, atraparon un conejo para comérselo, lo despellejaron y lo echaron en una olla de agua hirviendo para cocinarlo. Mientras se cocía, los hermanos comenzaron a discutir. El sol sacó la piel del conejo de la olla y la aventó hirviente al rostro de la luna. Desde entonces, puede verse la piel jaspeada del conejo en la superficie de la luna durante la noche, mientras que el sol continúa ardiendo durante el día. Los hermanos no volvieron a sentarse lado a lado.