Hay buenas noticias extendién-dose por el mundo. La gente está hallando que si se preocupan pueden marcar una diferencia. Si usted le presta atención a las noticias por los canales regulares, se dará cuenta que el mundo es un lugar sombrío. La Guerra aparece en todos los rincones y parece que no nos queda otra opción que sentarnos y orar.

Sin embargo, si uno pudiera hablar con gente de cada población en los Estados Unidos, probable-mente le contarían acerca de las demostraciones pro paz y anti-guerra en su área. Nunca oímos esas nuevas, como tampoco oímos acerca de la gigantesca demostración de protesta contra la Guerra que hace poco tuvo lugar en Washington, D.C.

Las personas están encontrando que su voz no es la única disidente, sino que también en el extranjero muchos otros se han unido en la protesta contra la Guerra.

Gentes de todas las religiones están orando, con el profundo cono-cimiento de que la violencia y la muerte no traen una buena cosecha.

No estoy hablando de demos-traciones lejanas. Ha habido mani-festaciones por la paz en Goshen y South Bend. La gente se ha congre-gado formal e informalmente para hablar sobre la situación de guerra.

Aunque ha persistido la intención de malinformar, la gente está viendo más claramente los intereses detrás de ésta guerra.

Yo creo que la luz está brillando y se está extendiendo. El amor y la bondad son más poderosos que el odio y la muerte. Muchas de estas fuerzas no aparecen con el mismo poder para hacer los titulares, pero son más duraderas y resistentes. La historia de resistencia en la tierra siempre ha sido más perseverante que el poder del egoísmo y la injusticia. Cada uno de nosotros puede ayudar a que la luz brille más alto, uniéndose a otros en los esfuerzos por la paz.