| Muy graciosa es la doncella -
- Muy graciosa es la doncella,
- ¡cómo es bella y hermosa!
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- Digas tú, el marinero
- que en las naves vivías,
- si la nave o la vela o la estrella
- es tan bella.
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- Digas tú, el caballero
- que las armas vestías,
- si el caballo o las armas o la guerra
- es tan bella.
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- Digas tú, el pastorcico
- que el ganadico guardas,
- si el ganado o los valles o la sierra
- es tan bella.
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Gil Vicente -
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Calles y caminos -
- Las ciudades tienen calles,
- y el campo tiene caminos,
- prados cubiertos de flores
- y puentes sobre los ríos.
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- Las ciudades tienen fábricas,
- mucha gente, mucho ruido...
- y en el campo sólo se oyen
- de los pájaros los trinos.
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Eleonor Fargueon -
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- La perfección de una obra consiste en la unión de lo útil y de lo agradable.
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Tomás de Iriarte El jardinero y su amo -
- En un jardín de flores
- había una gran fuente,
- cuyo pilón servía
- de estanque a carpas, tencas y otros peces.
- Únicamente al riego
- el jardinero atiende,
- de modo que entretanto
- los peces, agua en que vivir no tienen.
- Viendo tal desgobierno,
- su amo le reprende;
- pues aunque quiere flores,
- regalarse con peces también quiere.
- y el rudo jardinero
- tan puntual le obedece,
- que las plantas no riega
- para que el agua del pilón no merme.
- Al cabo de algún tiempo
- el amo al jardín vuelve,
- halla secas las flores,
- y amostazado, dice de esta suerte:
- Hombre, no riegues tanto,
- que me quede sin peces;
- ni cuides tanto de ellos,
- que sin flores, gran bárbaro, me dejes.
- La máxima es trillada,
- mas repetirse debe:
- Si al pleno acierto aspiras,
- une la utilidad con el deleite.
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