Jorge Mújica • México del Norte

Salió la Doble, falta el Voto

Con 10 meses de retraso, el Congreso remedió su terrible olvido de diciembre, pues aprobó una reforma constitucional sobre los ciudadanos mexicanos en el norte. Aunque hubo 36 diputados que votaron en contra y otros 16 que se abstuvieron, se aprobó que la nacionalidad mexicana por nacimiento no se pierde y, por lo tanto, no se tiene que recuperar.

La reforma todavía espera aprobación en los congresos estatales, pero suponemos que los estados de migrantes (más de la mitad) no se opondrán, además la iniciativa de reforma llegó a la Cámara porque los congresos de Michoacán y Jalisco la impulsaron. La nueva Constitución recupera unos 5 millones de ciudadanos en el norte que forzados por cosas como el Contrato con América y la Proposición 187, se habían vuelto cuidadanos americanos. México dio oportunidad de recuperar su nacionalidad en un plazo de cinco años pero nunca avisó cómo, ni cuándo ni dónde y cerró la posibilidad el 20 de marzo pasado.

Todo esto suena bien, pero estos ciudadanos mexicanos que vuelven a tener sus derechos garantizados pasan a formar parte de lo que podría ser el padrón electoral para las elecciones de federales del 2006. Mas no tienen credencial ni garantía de que podrán votar.

El Consejo General del Instituto Federal Electoral señaló como un asunto importante "el voto de los mexicanos en el extranjero". Para cumplir una de sus promesas de campaña, el presidente Vicente Fox envió un proyecto de ley al Congreso, destacando cinco puntos:

Voto libre sólo para elección a Presidente de la República en el 2006 con credencial de elector emitida en México; no podrán hacer campaña fuera de México ni en radio o televisión, y finalmente voto electrónico, telefónico o por correo, a través de los consulados.

Lo anterior viola los derechos constitucionales de los mexicanos en el exterior, pues sólo votan por uno de los tres poderes de la Unión. Además, ningún indocumentado podría ir a tramitar una credencial a México, quedando excluidos.

No hacer campañas de este lado viola la libertad de expresión; además, votar a través de los consulados dejaría ingerencia del Poder Ejecutivo en las elecciones.

Gerardo Unzueta, dos veces diputado, padre, suegro y abuelo de migrantes en Chicago, dice que "ese proyecto es una expresión de presidencialismo, solamente trata de legitimar al próximo Presidente. El gobierno foxista, con este proyecto, no avanza ni un paso en abrir paso a la realización de los derechos constitucionales de los compatriotas en el exterior".