Dibujos de Karime Perea

...continuación de "La Sirena chiquita"

 

Por Martín Corona Alarcón

 

El Camarón le propuso

robar huevo a la tortuga.

Pero triste a ella le puso

y prefirió irse de fuga.

 

En la mar hay un lugar

donde habita la sirena,

donde se pone a cantar

la pena y la que no es pena.

 

Por más y más que buscaba

el trabajo no caía,

y cuando en eso se hallaba

la gran Palmera reía.

 

“¿Venderías al paseante

coco con chile y limón?”,

dijo la doña elegante

con tremendo vozarrón.

 

Y la pequeña sirena

comenzó con su changarro,

pero lloraba de pena

pues se burlaban los guarros.

 

“No sabes gritar costeño,

mensa muchacha fuereña”,

y a pesar de todo su empeño

sufrió mucho la pequeña.

 

Lo intentó un ratito más,

mas la hartaron los jodones.

Dejó las ventas atrás

e intentó con las canciones.

 

En la mar hay un lugar

donde habita la sirena,

donde se pone a cantar

la pena y la que no es pena.

 

Quiso bailar en fandango

al ritmo de la jarana,

zapateaba como chango

y brincaba como rana.

 

Entonces vino lo peor.

Gritó la Mojarra audaz:

“Eres linda como flor,

pero de aquí te me vas”.

 

Llora y llora la sirena,

escuchaba a los burlones,

mas no dejó que la pena

dañara sus intenciones.

 

Entonces para comer

cantaba sola en la playa,

eso le ayudó a poder

saltar del hambre la valla.

 

Nadie a la pobre quería,

pues ocurrió que la gente

a la niña malquería

sólo por ser diferente.

 

En la mar hay un lugar

donde habita la sirena,

donde se pone a cantar

la pena y la que no es pena.

 

 

Dibujos de Karime Perea