Duelo indígena en Día de Acción de Gracias

Millones de familias de Estados Unidos festejan todos los años el Día de Acción de Gracias, mientras centenares de indígenas se reunen en el nororiental estado de Massachusetts para guardar duelo.

El Dia Nacional de Duelo se realiza todos los años en Plymouth Rock, Massachusetts, el lugar donde desembarcaron los primeros colonos europeos en 1620, para condenar la discriminación y la violencia que sufre la poblacion nativa estadounidense.

El origen de la festividad del Dia de Acción de Gracias se remonta al período en que los colonos europeos, conocidos en la tradición oficial como los Padres Peregrinos, se instalaron en la tierra que pertenecía a la tribu Wampanoag ("pueblo de la aurora").

Segun la versión más extendida, los wampanoag creían que la tierra debía compartirse y enseñaron a los recién llegados, que no lograban éxito en sus plantaciones, a cultivar maiz y otros vegetales. Cuando se logró la primera cosecha, los peregrinos invitaron a sus vecinos a una cena de celebración.

Pero muy pronto el creciente flujo de inmigrantes europeos desató la lucha por la tierra. Las comunidades nativas fueron expulsadas de sus hogares ancestrales y estallaron duras batallas.

Hoy, los indígenas representan apenas 0,8 por ciento de los 278 millones de habitantes de Estados Unidos.

El Dia Nacional de Duelo se inició en 1970, cuando el lider wampanoag y activista Frank B. Wamsutta James fue invitado por la del 350 aniversario del desembarco de los peregrinos en Plymouth. Su protesta marcó el inició del día de duelo. No se trata solo de "un dia de duelo" en Estados Unidos, sino también de una jornada "para recordar la historia y las injusticias" sufridas por los indígenas de otros países. "El Dia de Acción de Gracias recuerda el genocidio de millones de integrantes de su pueblo, el robo de sus tierras, y el ataque constante a su cultura".

En el Dia de Acción de Gracias, Plymouth es también escenario de una representación en que actores vestidos con atuendos negros con cintas blancas, como los primeros colonos, marchan por el camino entre el sitio donde arribó el Mayflower, el barco que los trajo desde Gran Bretaña, al son de tambores.

Al mismo tiempo, en una colina cercana, otro tambor marca el ritmo mientras los indígenas estadounidenses lamentan la muerte de sus congéneres.