Alberto Gonzales, nuevo secretario de justicia

La confirmación del hispano Alberto Gonzales como nuevo secretario de Justicia de Estados Unidos será fuertemente cuestionada en el Senado, pese a que está asegurada debido a la mayoría que tiene el Partido Republicano en esa rama del Congreso.

La advertencia fue formulada por senadores demócratas, quienes han puesto en tela de juicio lo que consideran como opiniones ultraconser-vadoras de Gonzales.

La designación del primer mexicoamericano republicano que llegará a los más altos niveles del gobierno de Estados Unidos fue anunciada el pasado miércoles por el presidente norteamericano, George W. Bush, 24 horas después de la renuncia del controvertido titular del Departamento de Justicia, John Ashcroft.

El secretario de Justicia saliente fue acusado por los demócratas de avasallar los derechos civiles con medidas para proteger al país entre las que se incluyeron la interferencia de comunicaciones y el arresto de sospechosos.

Por su parte, Gonzales fue criticado por la redacción de un memorándum en 2002, en el que se afirmaba que las Convenciones de Ginebra no son aplicables a los presos capturados en Afganistán.

También participó en la redacción de varios documentos en los que se insinuó que la tortura a sospechosos de terrorismo puede ser permisible en ciertos casos.

Según sus críticos, esos memorándum fueron un factor que contribuyó a los malos tratos y torturas a presos iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib.

José Serrano, el demócrata de más alto rango en el subcomité de asignaciones de la Cámara de Representantes, que otorga los fondos operativos del Departamento de Justicia, señaló que “por desgracia, los antecedentes recientes de Gonzales plantean la preocupación de que el Departamento de Justicia continúe la tenebrosa política de Ashcroft en contra de los derechos civiles”.