Fallece el líder palestino Yaser Arafat

Yaser Arafat, que triunfantemente puso a su pueblo en los reflectores del mundo, pero no logró la creación del estado palestino, la lucha de toda su vida, murió hoy en París a los 75 años de edad, declaró el ministro del gabinete palestino Saeb Erekat y en París el portavoz del hospital militar donde estuvo interno por más de una semana.

Fue el fin para un hombre lleno de misterios y paradojas, pues fue considerado terrorista, hombre de estado, autócrata y hombre de paz. El líder palestino pasó sus últimos días en coma en un hospital militar francés en las afueras de París. El funeral se llevará a cabo en El Cairo y su sepultura en Ramal. A partir de entonces se realizarán elecciones en 60 días

Los últimos días de Arafat fueron tan oscuros y dramáticos como su vida. Fue trasladado a Francia en avión el 29 de octubre después de casi tres años de estar recluido en su cuartel de Cisjordania por tanques israelíes.

Los palestinos ordinarios oraron por su pronta mejoría, pero expresaron una profunda frustración por el fracaso del líder para mejorar sus vidas. El hecho de que Arafat no hubiera preparado a un sucesor complicó su muerte, incrementando el peligro de un conflicto entre facciones palestinas.

Arafat mantuvo la causa palestina en el centro del conflicto árabe israelí. Sin embargo, no pudo lograr el nacimiento de un estado palestino y al igual que otros dirigentes seculares árabes de su tiempo, vio como su influencia disminuía ante el crecimiento de los extremistas islámicos en los últimos años.

Amado por su propio pueblo, Arafat era odiado por los demás. Fue acusado de haber fomentado secretamente atentado contra los israelíes mientras proclamaba la hermandad y aseguraba que había controlado a los terroristas. Arafat se convirtió en uno de los rostros más conocidos después de haberse dirigido a la Asamblea General de la Organización de las naciones Unidas en Nueva York en 1974, cuando entró al salón portando una pistolera y llevaba consigo un ramillete. “Hoy he venido con una rama de olivo y el arma de un combatiente pro la libertad. No permitan que la rama de olivo caiga de mi mano”, señaló Arafat. Con Isaac Rabín y Simón Peres, logró años más tarde el Premio Nobel de la Paz.