Diálogo ecológico

¿Podría ser afectada negativamente nuestra salud por todas las frecuencias de radio de los teléfonos móviles y sus torres, los buscapersonas y sistemas de Internet, así como otros usos de frecuencia radial y radiación de microondas?

Desde mediados del siglo pasado, los avances tecnológicos en telecomunicaciones han llevado a un aumento dramático en el uso de las frecuencias de radio. Hoy se usan por todos lados equipos que utilizan microondas y ondas radiales, tanto en la radiodifusión como en los servicios médicos, la industria de alimentos y otras.

Los activistas defensores de la salud pública han sostenido serias preocupaciones por décadas acerca de la exposición de la gente a tales frecuencias.

Los estudios al respecto han producido resultados mixtos. Hubo análisis que sugirieron un nexo entre exposición a la radiación de los celulares y un riesgo mayor de neuroma acústico, un tumor canceroso del nervio que conecta el oído al cerebro, pero estudios más recientes no han probado el vínculo. El problema central es el calor. Según el Departamento de Salud Ocupacional y de Seguridad de los Trabajadores de las Comunicaciones de Estados Unidos (CWA), “a medida que la alta frecuencia radial penetra el cuerpo, las moléculas expuestas se mueven y chocan unas con otras causando fricción y calor. Si la radiación es suficientemente fuerte, el tejido o piel será calentado o quemado”. Afirma también que existe mucha información científica que establece los efectos negativos de salud relacionados con la radiación”. Los posibles efectos negativos: cataratas, daños al sistema nervioso y problemas reproductivos.

En lo que respecta a los móviles, los resultados de un estudio reciente no dan buenos augurios: hubo daños en el cerebro de ratas de laboratorio expuestas a frecuencias radiales de celulares a niveles comparables a al uso normal humano. Los autores expresaron preocupación de que “tras algunas décadas de uso diario, una generación completa de usuarios podría sufrir efectos negativos, quizá tan temprano como en la mediana edad”.

En gran parte, los efectos ambientales de las radiofrecuencias no están todavía claros. Se ha visto que aves migratorias se han estrellado directamente con las torres de teléfonos móviles y otros aparatos de comunicación. Algunos culpan a la radiación que emana de tales torres por la desorientación de los pájaros, lo que socavaría sus capacidades de vuelo; Otros dicen que la causa es solo mal tiempo. Por otro lado, algunos granjeros han observado que las vacas que pastan en las cercanías de torres de celulares tienen más tendencia a los problemas de comportamiento, abortos, partos de criaturas muertas o deformes; al trasladarlas lejos de esas torres hubo una mejoría inmediata en su salud.

“No hay certeza todavía si —o cuanto—las frecuencias de radio y microondas de los fonos celulares y otras fuentes pueden afectar negativamente la salud pública.” “Getty Images”.

U.S. Department of Labor

Occupational Safety & Health Administration.

www.osha.gov/SLTC/radiofrequencyradiation.