Estas elecciones me recordaron lo que sucede en una boda. La gente pasa por gran ansiedad y dolor antes de una boda, ya que las expectativas van mucho más lejos de lo que llega posteriormente. Tan solo piensen. Primero es el compromiso (nominación), y todos miran el anillo y sopesan las posibilidades de éxito que la pareja pueda tener.

Después de eso, los parientes de las partes interesadas toman control de la situación (los partidos) y empiezan a elaborar los planes respecto al lugar, hora, vestuario, invitaciones y demás.

Los novios ahora se convierten en invitados de papel en su propia boda.

Desde ese día todo el mundo tiene algo que decir respecto del evento y los novios tienen que ser muy educados y responder gentilmente a cada situación.

Después de un extenuante calendario de ensayos, escoger la dama de honor y padrino, el evento se convierte en un movimiento muy político en la familia (Se tiene que escoger a las personas correctas para que caminen con los novios en ese día).

También debemos tomar en consideración los gastos. Tanta energía y dinero se van en la ceremonia que se podrían haber utilizado en otros asuntos monetarios en forma más sabia (suena como el proceso electoral). Piensen en todos esos millones de dólares gastados en propaganda mientras se habla de las necesidades de los pobres!

Y finalmente llega el día! En el caso de las elecciones, la feliz pareja cruza la meta!

AhoraÉ. el día después es lo que se parece más a los recién casados.

Se tienen que cumplir todas las promesas. Todos los planes se deben hacer realidad.

Y después de la fiesta, la celebración, la apertura de regalos, la realidad se hace presente. La vida cotidiana presenta retos muy reales; ha que ajustarse el presupuesto a las necesidades reales. Comer y compartir con algunos que en realidad no les gustan (algunos de los parientes), y las tareas diarias que toman tanto tiempo del resplandeciente momento que pensaron tener de relajamiento, reflexión y planeación.

Por encima de todo la pareja cae en cuenta que su corto tiempo de celebridad y centralidad pasa a ser el reto de como materializar los sueños que antes tuvieron. A la vez que se devuelven favores, se escriben notas de agradecimiento, se devuelven regalos y se organiza la casa para las primeras invitaciones que se deben realizar. (suena esto como algo que los políticos deben hacer después de las elecciones?)

Ahora bien, en las familias amorosas los parientes políticos están ahí para apoyar y guiar especialmente en los tiempos difíciles iniciales.

Me alegra ver que en esta campaña electoral tanta gente estuvo participando en alistarse para EL DIA, y la Victoria!

Después del día, tenemos que continuar siendo parte de la campaña. NADA va a ir bien si no asumimos nuestra parte como miembros de esta familia.

Nuestra responsabilidad no cesa después de la votación. No podemos esperar que los elegidos hagan su tarea sin la guía, consejo y alerta de la gente común que les eligió y a la cual deben responder.

Es necesario que no perdamos momentum después de las elecciones; por el contrario es el tiempo justo de construir con la energía y relaciones creadas en las tareas en común de pensar y revisar tantos detalles que se ventilaron durante las elecciones. Los asuntos que nos preocupan a todos continuarán existiendo después de las elecciones y estos han sido los primeros pasos en volver a ganar un proceso democrático en el país. Lo que se ha logrado este año ha sido gracias al esfuezo e incontanbles horas de muchos voluntarios, quienes han movido este país. Este es el verdadero espíritu que construyó la nación y que una vez más está listo a dar un paso al frente para dar nuevo nacimiento a los sueños de muchos.

Las parejas empiezan a construir su presente y futuro después de la fiesta y es un largo proceso cotidiano.

Qué podemos hacer después de las elecciones? Esa es la pregunta más importante.