Este es un tiempo de reflexión y agradecimiento. A nivel mundial la humanidad se ha dado cuenta que la ambición ha llevado al mundo hacia una crisis. Sin embargo, esta es una oportunidad para darse cuenta de lo que es verdaderamente importante y necesario.

Esta es una prueba de resitencia, generosidad y solidaridad. Perderlo todo coloca a un individuo en un punto de debilidad y a la vez es en un punto de maxima Fortaleza, ya que uno se da cuenta que muchas de las cosas de las que se ha rodeado no eran absolutamente necesarias y cuanto tiempo y energía se nos fue en tener el ‘mejor’ carro, la casa más grande, la última moda, etc.

En EU, podemos pensar en pavos y cenas abundantes en el Día de Acción de Gracias con todos los acompañamientos, o podemos pensar en tener algo más sencillo y poder compartir con otros que tal vez no tengan suficiente comida en su mesa.

También podemos escoger usar el famoso ‘viernes negro’, día oficial de compras navideñas después del Día de Gracias, o podemos pensar en cambiar el estilo de comprar, gastar y compartir. Muchos apreciarían más un regalo hecho a mano, o un detalle pequeño y el dinero no invertido poder usarlo para ayudar a otros en su momento de necesidad.

En EU los ciudadanos tienen recursos tales como desempleo, beneficios, cupones de alimentos, despensas locales de alimentos. Pero esta no es una opción para los inmigrantes, los cuales, si tienen residencia legal pueden recibir desempleo, aunque la mayoría no tiene acceso a cupones de alimento u otros recursos.

Para los inmigrantes indocumentados la situación es aún peor. Aunque trabajaron, no tienen acceso a desempleo, seguro social o beneficios y los bancos de alimentos y despensas les niegan el acceso al alimento por la falta de documentos. Por lo tanto, una vez más la comunidad inmigrante trata de cubrir sus necesidades usando lo poco que tienen para ayudar a sus parientes, amigos y vecinos.

Escuchamos de anglos locales que están proveyendo alojamiento, alimento y cuidado a otras dos y tres familias en sus propia casa. Algunos están tratando de pasar esta situación esperando un cambio que les permita vivir en la comunidad general como seres humanos.

A todos aquellos que los persiguieron y han dicho que los inmigrantes ‘solo se beneficiaron’ de EU, déjenme decirles que ellos vinieron a trabajar y porque había trabajo estuvieron aquí. Ya no hay trabajo, y se están yendo y al hacerlo están quedando atrás pueblos fantasmas. Han perdido más allá de toda recuperación sus casas móviles, trailers y modestas casas. Se están yendo con sus carros viejos, ya que México solo les deja entrar carros de antes del 99. Se van esperando encontrar un puesto en la sociedad, cualquiera sea el lugar donde vayan.

A todos aquellos quienes les persiguieron, les decimos: Ahora pueden tener todo el lugar para ustedes, pero que se sepa que los inmigrantes no fueron la causa de la bancarrota. Ellos también están entre las víctimas de una guerra demente que se tomó todos los recursos.

En este momento de reflexión y agradecimiento, estoy agradecida con los millones de ciudados estadinenses que se han dado cuenta que la dirección y propósito del país debe cambiar y están deseosos de ser parte del cambio.

Como dije antes, este es un tiempo de oportunidades, un tiempo de recuperar nuestra propia humanidad.