Inicio

elpuentecolumnas

  • Edición impresa de Noviembre 18, 2014

La Columna Vertebral • Y Ahora, ¿Qué?

Las elecciones del 2014 todavía están frescas, y sus consecuencias aún no se sienten de lleno. 

Pero en cuanto al tema migratorio toca, una cosa es cierta: desde que los republicanos en la Cámara de Diputados bloquearon completamente el avance de la reforma migratoria a mediados del 2014, la posibilidad de acción inmediata quedó en manos del presidente Obama.  El Presidente prometió ejercer su legítimo poder ejecutivo para traer alivio al sistema migratorio—particularmente a las deportaciones y a la separación familiar—y ya es hora que lo haga.

 La decisión del mandatario de esperar hasta después de las elecciones fue alimentada por senadores demócratas en un puño de estados conservadores que no querían enfrentar el debate migratorio en el contexto de la política electoral.  Pero donde convino, los candidatos republicanos igual atacaron a los demócratas por apoyar la reforma migratoria y “la amnistía,” la cual utilizan como una mala palabra, sin importar que el proceso establecido por la propuesta bipartidista aprobada en el Senado fuera arduo y largo.

La estrategia de postergar la acción del Presidente no funcionó.  Los demócratas en cuestión perdieron de todos modos, y es posible que en Colorado la demora les haya costado una victoria.  Ahí, los votantes latinos hubieran votado en mayor número, pero la falta de acción presidencial, combinada con un candidato demócrata que no exaltó su lucha por la reforma migratoria o la oposición de su contrincante, dejo a nuestros votantes menos entusiasmados.

 Y ahora, ¿qué?  El Senado pasará a liderazgo republicano.  Con eso, al menos por los próximos dos años, ambas cámaras del Congreso estarán bajo poder republicano.  El Presidente ha reafirmado que actuará antes de fin de año, y se ha desatado una batalla política campal.  Los republicanos dicen que ahora si van a hacer algo, pero que si el Presidente actúa, entonces no.  El problema con ese argumento es que no hay nada que impida a los republicanos—ayer, hoy o mañana—aprobar una propuesta de ley sobre reforma migratoria.  Esa ha sido la situación particularmente en los últimos dos años, cuando los diputados republicanos hubieran podido enmendar y aprobar en su cámara la propuesta bipartidista aprobada por el Senado, y por fin empezar a solucionar este asunto.

 Es hora de darle avance no a la política, sino al poder, precedente y prioridad de actuar del Presidente.  Aun cuando sólo el Congreso puede aprobar leyes y una residencia permanente, el Presidente puede crear un proceso similar al programa DACA (por sus siglas en inglés, Acción Diferida para los Llegados en Infancia, que permite a jóvenes indocumentados con record limpio aplicar para un permiso temporal renovable con acceso a permisos de trabajo), pero que cubra a un mayor número de personas indocumentadas que han estado contribuyendo a sus comunidades y no tienen record criminal.

 La mejor manera de lograr que el Congreso por fin avance leyes en este tema es darle un empujón.  La acción del Presidente será ese empujón, y traerá alivio a la comunidad y beneficio económico al país.  Mientras tanto, nuestra comunidad estará muy al tanto de quién apoya o pelea esta acción.  Es hora de actuar.

 Clarissa Martínez-De-Castro es vicepresidente del Consejo Nacional de La Raza

NCLR

 


 

I Inicio I Locales I Internacionales I Nacionales I Columnas I Entretenimiento I Deportes I Clasificados I Publicidad I Escríbanos I Conózcanos I English Section I Advertise I Contact us I Archivo I Enlaces I

 

El Puente, LLC. ©

Locales
Internacionales
Nacionales
Columnas
Entretenimiento
Deportes
Clasificados
Conózcanos
Escríbanos
Publicidad
English Section
Advertise
Contact us
Archivo
Enlaces
Inicio Locales Internacionales Nacionales Columnas Entretenimiento Deportes Clasificados Conózcanos Escríbanos Publicidad English Section Advertise Contact us Archivo Enlaces