No hay paz en Jerusalén hoy. No hay gozo en Belén. Al entrar en este nuevo siglo la humanidad no ha mostrado un verdadero progreso. La Tierra Santa de Judíos, Cristianos e Islámicos continúa siendo el sitio principal de guerra en lugar de paz en el mundo.

Esta temporada que se supone está llena de gozo y paz, será muy difícil en muchos lugares de la tierra. El mundo cristiano se alista para celebrar la llegada del Salvador, aunque esta celebración ha sido convertida en un tiempo comercial de grandes gastos.

Hay un lado muy oscuro en todas las últimas noticias, las cuales se enfocan cada vez más en los avances técnicos utilizados para matar y destruir. El mensaje de las buenas nuevas parece perdido en medio de los estruendos de guerra. Sin embargo, en medio de todos esto, los individuos se vuelven a los valores verdaderos representados en la familia y el amor, aun si esto significa menos dinero y comodidad.

Hay una renovada búsqueda de Dios y lo bueno, y la gente en todo el mundo se ha tornado a orar y también a hablar de sus diferencias y puntos en común. Otros incluso han hecho demostraciones en contra de la guerra.

Ahora cuando nos reunamos en este Adviento, recordemos a aquellos en medio de los conflictos y pensemos como querríamos ser recordados por otros, si estuviéramos en su lugar.