“El Médico entre Nosotros”

Por: Rose Gillin.M.D.

En nuestra comunidad la época de celebración comienza con el día de Acción de Gracias o “Thanksgiving”. Este día se comenzó a celebrar el último jueves del mes de noviembre después de una proclamación del presidente Abraham Lincoln, en octubre del 1863. En su proclamación el presidente mencionó que la nación había recibido abundantes bendiciones pero que se había olvidado de que éstas habían procedido de Dios. El quería que su pueblo se acordara de agradecerle a Dios todo lo que El había provisto para su bienestar. Hoy día todavía nos olvidamos de agradecerle a Dios sus bendiciones. Nuestra condición humana es tal que es muy fácil quejarnos por lo que no tenemos en vez de agradecer lo que sí tenemos. Andrew Carnegie, un multi-millonario estadounidense, según se cuenta, le dejó un millón de dólares a uno de sus parientes y le dejó $365 millones a varias instituciones benéficas. El pariente se enojó porque solamente había recibido un millón. Como ese pariente, estamos acostumbrados a enfocar nuestra mente en lo que no tenemos en vez de en lo que tenemos. ¿Cuándo fue la última vez que agradecimos el hecho de que tenemos nuestra vista, podemos oír, hablar, caminar, oler? ¿Que tenemos hogar, familia, amigos, comida, ropa? ¿Que hemos podido vivir otro día? Estamos tan acostumbrados a compararnos con los demás, que vivimos en el futuro - esperando hasta poder obtener lo que no tenemos. Y en el proceso nos olvidamos de vivir en el presente - agradecidos de lo que tenemos.

¿Cuántos problemas sociales y de salud nos podríamos evitar solo con desarrollar una actitud de gratitud. Cuando uno está agradecido de su esposo o esposa no comete adulterio. Cuando uno está satisfecho con sus bienes materiales no siente envidia de los demás y no está tentado a robar para obtener lo que no tiene. Cuando uno agradece los talentos y las habilidades que Dios le ha dado uno siente una auto-estima saludable.

Estudios médicos han demostrado que aquellas personas que mantienen una lista (escrita) de las cosas por las cuales están agradecidas se sienten mejor físicamente, emocionalmente y espiritualmente y están más satisfechas con sus vidas que aquellas personas que no lo hacen. Sienten menos depresión, estrés y envidia hacia otras personas y le dan menos importancia a los bienes materiales. Se sienten más positivos, entusiasmados y con más energía.

Comparten más con los que necesitan y están más dispuestos a ayudar a los demás. Estas personas tienen igual número de problemas en sus vidas pero su actitud positiva los ayuda a enfrentarlos con más paz.

En esta época de fiestas, familia y celebraciones les animo a que traten de desarrollar un sentido de gratitud y que disfruten la paz y las bendiciones que les traerá.