HABLEMOS DEL SEGURO SOCIAL

Por: Bob Walsh • Promotor de Relaciones Publicas en el norte de Indiana

EL SEGURO SOCIAL PUEDE AYUDAR A LAS PERSONAS JÓVENES CON INCAPACIDADES, A REALIZAR SUS SUEÑOS DE TRABAJO

La adolescencia debe ser un tiempo de soñar, de ilusionarnos con hazañas tan grandes y maravillosas como la imaginación nos permita. Pero demasiados jóvenes con incapacidades se sienten limitados por los recuerdos de lo que no pueden hacer, en vez de soñar con las posibilidades de lo que pueden lograr.

Esto no está bien. Yo prefiero pensar que en el Seguro Social estamos en el negocio de “sí se puede”. Somos muy buenos ayudando a las personas a crear sus propios futuros sin las limitaciones de las expectativas de otros. Nos entusiasmamos especialmente en poder ayudar a los jóvenes con incapacidades a realizar sus sueños.

El número de personas jóvenes que pueden usar tal ayuda nos revela mucho. La agencia del Censo indica que hay alrededor de dos millones de personas de 15 a 24 años de edad con incapacidades severas. Bajo el programa de Seguro Social, cuando un niño que recibe beneficios de dependiente o sobreviviente alcanza los 18 años de edad, esos beneficios por lo regular terminan a menos que el niño esté incapacitado. En estos casos, los beneficios pueden continuar mientras el niño continúe incapacitado, aun cuando entre a la adultez.

Además, si una persona joven trabaja y obtiene 18 meses de cobertura bajo el Seguro Social, entonces él o ella puede ser elegible a beneficios por incapacidad. La Administración del Seguro Social también hace pagos mensuales de Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI, siglas en inglés) a alrededor de 850,000 personas jóvenes menores de 18 años de edad, que están severamente incapacitadas. (El Seguro Social está basado en trabajo, pero el programa de SSI no lo está. Este programa puede hacer pagos a personas, incluyendo niños, que están severamente incapacitadas y tienen ingresos bajos o pocos recursos).

Nuestros estudios indican que muchas personas que entran en el programa de SSI en su adoles-cencia, se mantendrán en él por muchos años. Por ejemplo, se espera que una persona menor de 18 años que es elegible a SSI se mantenga en el pro-grama por más de 25 años. Alguien que comience a recibir SSI entre la edad de 35 a 50 años estará en el programa un promedio de menos de 10 años.

Continuaremos en la siguiente edición.