Las naranjas le gustaban a la tía...

 

Los frijoles de olla al abuelo...

 

En Día de Muertos se recuerda,

Se convive con los que ya se fueron.

Con los que mantienen nuestras raíces en la tierra,

El copal y las flores de cempazuchitl.

Madre, madre, cansado y soñoliento

quiero pronto volver a tu regazo,

besar tu seno, respirar tu aliento

y sentir la indolencia de tu abrazo.

 

Con ansia inmensa que mi ser consume

quiero apoyar las sienes en tu pecho,

tal como el niño que la nieve entume

y busca el calor de su mullido lecho.

¡Aire! ¡más luz! una planicie verde

y un horizonte azul que lo limite,

sombra para llorar cuando recuerde,

cielo para crecer cuando medite!