Por: José Emilio Cruz Luna

¡Orgullo hidalguense!

¡Sí se puede!

Arely Pérez Álvarez. Vió la luz por vez primera en ciudad fray Bernardino de Sahagun y estudió su instrucción primaria en el colegio José Maria Morelos y Pavón, en la ciudad de Apan.

En el año de 1994 la familia nuclear, compuesta por sus padres y sus tres hermanos, se traslada a goshen donde estudia la enseñanza secundaria (middle school) y bachillerato (high school) concluyéndolo con promedio de honores en ambos niveles. La universidad Goshen College premia su esfuerzo y le ofrece una beca completa para realizar sus estudios superiores.

Radiante de felicidad se encuentra actualmente allí estudiando ciencias profesionales de enfermería. Sonriente comenta Arely: “me incliné por esta carrera basada en que es una de las más nobles y principalmente por vocación, pues me siento completa conviviendo con la gente y si voy a tener la oportunidad de hacer algo por ellos creo que me sentiré mucho mejor”.

“Tener contacto con el ser humano es algo inexplicable; mis sentimientos en su oportunidad me harán tratar y atender a todos por igual porque todos estamos hechos a imagen y semejanza de ¡Dios! menciono a ¡Dios! porque es El en primer lugar quien me inspira, me motiva y me permite hacer mi máximo esfuerzo”. Recuerdo que en México mi madre estudio enfermería y tal vez fue entonces cuando nació mi vocación. Al terminar la carrera me gustaría hacer una especialidad en el área de pediatría. Pienso que se me facilitaría porque debido a mi religión tengo mucha relación con los niños.

“A todos mis maestros les debo mi formación, aunque agradezco y recuerdo mucho los consejos y enseñanza de la maestra Beda Mutio Hernández y del profesor Jimmer Prieto”. Con gran espontaneidad, viveza y gracia finalizó diciendo esta gentil y simpática joven:

“Invito a todos los jóvenes hispanos de mi edad y más pequeños a que den en la escuela todo de sí, no debemos pensar en cosas que distraigan nuestra atención del estudio; mucho menos pensar en casarnos jóvenes. Hay miles de actividades antes de adquirir ese compromiso tan delicado. Todo debe ser a su tiempo y en su momento. Todos tenemos inteligencia por obra de ¡Dios! y nuestra capacidad es como nosotros mismos la desarrollemos.

Arely Pérez Álvarez es digna de elogios y además un modelo a seguir, para los jóvenes hispanos.

 

Arely Pérez