En algún instante entre el nacimiento de Jesús y el presente, el significado de esa historia se perdió. El regalo de amor que el niño trajo al mundo y los primeros presentes recibidos no se parecen en nada al frenesí comercial que soportamos hoy en día.

En lugar de compartir amor con acciones significativas, usamos el dinero para demostrar afecto. La gente pobre en cualquier parte sabe que la Navidad es la temporada más dura de todas,. En medio de la abundancia y bienintencionada generosidad, su falta de recursos es más dificil de aceptar. Cuándo cambió todo esto? He leído de los intercambios de galletas, mermeladas y confituras como un gesto de amistad, y también de compartir una comida a fin de estar juntos celebrando la vida. Reconocer la abundancia en nuestra vida mueve a la gente a compartir con otros y tiene un resultado elogiable. Sin embargo, cuando la generosidad aparece cuando ya se han conseguido los regalos de parientes y amigos, eso es solo la sobra,

Los pastores y lebriegos que llegaron primero a regocijarse con el nacimiento de Jesús, no tenían nada. Lo único que ellos tenían era su disposición de estar allí con esa familia. Pero si tengo un regalo para cada uno de mi familia, no tengo que estar disponible o abierta a ellos. Entre más gasto, más estatus y autoridad tengo. Esta se ha convertido en la estación de la exhibición, e incluso los niños aprenden a pedir las cosas más costosas. Nuestros sentidos se ven bombardeados con toda la multitud de luces y sonidos, y no hay espacio o tiempo tan solo para ‘estar’ con otros, disfrutando de una noche tranquila.

Las compras empiezan antes de que Noviembre termine y después uno continúa corriendo y tratando de lograr a tiempo todas las cosas que están en la lista. Antes de la Navidad, todo debe estar listo! Para qué nos estamos alistando? Cuantas peleas se presentan en la casa, porque ya no se puede estirar más el dinero? Y al final, se acuerda usted de qué recibió en 1999? Se acuerda de la pelea que tuvo con alguien por un regalo? A final del año, cuántos de los regales está verdaderamente disfrutando, y cuántos siente que se los dieron , porque le tenían que dar algo? Después de todo nos han enseñado que la Navidad es para comprar y dar regalos.

En esta Navidad quiero pasar más tiempo y menos tensión con la gente que amo. Además, quiero tener más tiempo disponible para aquellos que necesitan consuelo o tan solo compañía. Me gustaría tener tiempo sin apuros con la gente con la que disfruto pasar el tiempo. También quiero escuchar a aquellos que tal vez necesiten ser escuchados. Este año, ya que hay tanta guerra en el mundo, no quiero contribuir al poder de los poderosos añadiendo más dinero a su tesoro, comprando cosas que no necesito.

Ya que los gastos en este país contribuyen a lesionar las personas y la tierra en otros lugaes, este año rehuso añadir a su dolor con mi comportamiento.

Este año, pensaré en los niños que trabajan haciendo ropa que se vende en lugares como Wal-Mart, y los chocolates traidos de Sur Africa, donde los niños son vendidos como esclavos para trabajar en las plantaciones de cacao. Este año, porque he tenido la oportunidad de entristecerme por todos los territorios ocupados por militares, Yo rehuso gastar dinero de una falsa economía que proviene de la sangre y de la tiranía.