El Senado de California aprobó la revocación de la Ley SB60, que hace apenas dos meses firmara el anterior gobernador Gray Davis para dar licencias de manejar a los inmigrantes indocumentados.

Debía entrar en vigor el día 1 de enero próximo.

El propio autor de la medida, el senador Gil Cedillo, instó a sus colegas a apoyar el proyecto revocatorio del republicano Rico Oller, representante del Distrito 1 de Sacramento, indicando que tiene la promesa del gobernador Arnold Schwarzenegger de “trabajar juntos en una nueva ley que él pueda apoyar” el año que viene.

El resultado de la votación fue de 33-0 con seis abstenciones.

“Esta solicitud no me resulta fácil”, dijo Cedillo al dirigirse a sus colegas en el Senado. “Ustedes saben que yo le prometí a mi fallecida esposa que lucharía por esta ley y que estoy muy comprometido con la comunidad inmigrante. Me he reunido con el gobernador y confío en él, ya que ha indicado una forma de resolver los cuestionamientos de interés mutuo sobre este tema”.

La medida será sometida al voto de la Asamblea.

Dean Savage, director de la oficina de Cedillo en Sacramento, indicó que el senador se vio obligado a ceder ante el avance de un referendo, patrocinado por grupos republicanos, que pondría el asunto en manos de los votantes el próximo mes de marzo. Además, Schwarzenegger hizo de la revocación de la SB60 una de sus primeras prioridades de gobierno.

Marguita Thompson, portavoz del gobernador Arnold Schwarzenegger, confirmó que el nuevo mandatario se ha comprometido a hablar con Cedillo sobre una nueva versión de la ley a discutirse en la sesión regular legislativa que comienza en enero.

Consternación

La noticia causó consternación entre los grupos de apoyo a los inmigrantes que trabajaron con Cedillo durante cinco años en favor de las diferentes versiones de la ley hasta su aprobación final este año. Algunos de ellos fustigaron a Cedillo por confiar en Schwarzenegger.

Varios de los senadores latinos se abstuvieron de votar: Richard Alarcón (Van Nuys), Liz Figueroa (Sunol), Dean Flórez (Shafter), Deborah Ortiíz (Sacramento), Gloria Romero (Los Angeles) y Nell Soto (Pomona). A favor —entre los latinos— votaron Cedillo y Marta Escutia (Norwalk), acompañados del resto de la bancada demócrata y toda la republicana.

Juan José Gutiérrez, de la Coalición Nacional Pro Leyes y Prácticas Justas de Inmigración, acusó a Cedillo de venderse y de cometer “una equivocación catastrófica”.