Hace algunos años tuve un sueño, En el ví el mapa de los Estados Unidos desde lo alto, y podía ver miles y miles de puntitos moviéndose hacia el sur. A medida que me acerqué, pude ver como una caravana de gente con sus familias y pertenencias personales en sus autos, manejando hacia la frontera sur. Al mismo tiempo la gente en los pueblos y ciudades incrédulamente los miraba y se empezaban a preguntar como podría su pueblo o ciudad vivir sin aquellos que se marchaban del lugar.

Los egipcios tal vez sintieron lo mismo en el tiempo de Moisés, cuando la mano de obra barata fue declarada libre y salieron de la cautividad. La gente que vivía en el viejo Goshen siempre pensó que no sobreviviría sin los gobernantes, y los gobernantes nunca consideraron cual sería su situación si los esclavos se fueran.

La situación de los inmigrantes en este país tiene muchas similitudes. Hay un continuo movimiento en su contra, y no hay un reconocimiento serio de su importancia, especialmente con la economía y el nivel de vida en este país.

Finalmente, después de muchos años de sobrellevar todo tipo de acciones que limitan sus actividades, los inmigrantes han decidido enviar un claro mensaje de como su presencia es absolutamente necesaria en todo la nación. Los inmigrantres vinieron a EU a trabajar, y si dejan de hacerlo, la gente que da por hecho su trabajo tendrá que darse cuenta lo que un día sin los inmigrantes Latinos significa.

A fin de funcionar en esta sociedad, la herramienta mínima es tener una licencia de conducir; sin ella no se puede tener seguro para el auto ni placas. Además, sin una identificación legal, no se puede tener cuenta bancaria ni hacer ningún movimiento financiero.

La administración reconoce que hay millones de trabajadores indocumentados en este país, ellos contribuyen a la acumulación de riqueza. Sin embargo, ellos no pueden tener tranquilidad y siempre se sienten amenazados en sus actividades diarias, pensando en la deportación, con la consiguiente pérdida del sustento para su familia, aquí y allá.

“La Huelga” realizada este pasado viernes 12, en California, tuvo amplio apoyo. Los organizadores pidieron que les apoyaran no yendo a trabajar ni enviando los niños a la escuela, y no comprando ningún producto o servicio en el día viernes 12 de diciembre.

Los trabajadores están encontrando su fortaleza en lo que mejor hacen, su trabajo. Como los esclavos en algún momento de la historia, también ellos están buscando su liberación.

La “Silenciosa Revolución de la Tortilla” ha llegado a una nueva etapa. Los trabajadores mexicanos y latinos en general siempre han sabido que su trabajo es muy importante para este país. Ahora quieren que otros también lo sepan.