Dibujos de Karime Perea

Celebra esta Navidad recordando que los mejores regalos son los del espíritu. Obsequia amor, comprensión, respeto y buenos momentos.

Y para que te diviertas, adivina adivinador...

Soy un señor encumbrado,
ando mejor que el reloj,
me levanto muy temprano
y me acuesto a la oración.
 
El sol.
 
 
Sin ser albañiles
fabricamos cuartos,
y aunque hacemos medias,
sin tejer estamos.
Uno tras el otro
vamos a compás,
y así que pasamos,
no volveremos más.
 
Los minutos.
 
 
 
En la calle me toman,
en la calle me dejan,
en todas partes entro,
de todas partes me echan.
 
El polvo.
 
 
Somos doce hermanas
grandes y pequeñas,
no usamos zapatos,
pero usamos medias;
hotel no tenemos,
pero la pasamos
de prisa, de prisa,
siempre dando
cuartos.
 
Las Horas.
 
 
Siempre quietas,
siempre inquietas,
durmiendo de día,
de noche despiertas.
 
Las estrellas
 
 
Tengo lecho
y no me acuesto;
tengo un curso
y no soy maestro.
 
El río
 
 
Dime si lo sabes
¿qué es la cosa aquella
que te da en la cara
y no puedes verla;
que empuja sin manos
y hace andas sin ruedas;
que muje sin boca
y corre sin piernas?
 
El viento.
 
 
Soy amiga de la luna,
soy enemiga del sol;
si viene la luz del día,
alzo mi luz y me voy.
 
La luciérnaga.
 
 
En un pupilaje estrecho
dos hermanitas están,
en dos conventos iguales
que rige un mismo guardían.
 
Los ojos.
 
 
Un galán yo conocía
que daba y no tenía.
 
El reloj.
 
 
Casa con dos cuartos,
nueva cada mes,
llena está sin gente,
adivina qué es.
 
La luna.
 
 
Unas regaderas
más grandes que el sol,
con que riega el campo
Dios Nuestro Señor.
 
Las nubes.