Dibujos de Karime Perea

Tercera y última parte de

“La Sirena chiquita”

Por Martín Corona Alarcón

 

Decidida la sirena,

Triste se iba a regresar

y fue a cantarle su pena

A lo profundo del mar.

 

Por sorpresa descubrió

Que por lidiar tanto entuerto

Una cosa ella omitió:

Conocer el mar abierto.

 

Allá a lo lejos cantaba

Más lindo y fuerte que un ave

Toda la costa escuchaba

Que su voz era la clave.

 

Sacaba el canto del alma

Y miró sobre la arena

El sol naranja en la calma

Que por fin la dejó plena.

 

En la mar hay un lugar

donde habita la sirena,

donde se pone a cantar

la pena y la que no es pena

 

Dibujo por Karime Perea