Llega la justicia a 31 años del asesinato de Víctor Jara

Por Gustavo González

Transcurridos ya más de 31 años del asesinato en Chile del cantautor Víctor Jara, comenzó a abrirse paso la justicia cuando un juez procesó a un coronel retirado del Ejército como autor del crimen.

El juez Juan Carlos Urrutia, titular del Quinto Juzgado del Crimen de Santiago, dictó el procesamiento del teniente coronel Mario Manríquez Bravo, quien fue jefe del campo de prisioneros en que se convirtió el Estadio Chile de esta capital luego del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

En ese coliseo deportivo techado, rebautizado el año 2003 como Estadio Víctor Jara, fue asesinado el cantautor mediante disparos de armas automáticas el 16 de septiembre de 1973, luego de tres días de arresto en que fue “brutalmente golpeado y torturado”, según la resolución judicial.

Víctor Jara, asesinado pocos días antes de cumplir 41 años, fue una de las víctimas más emblemáticas de la represión desatada a partir del golpe de Estado que derrocó al gobierno constitucional del socialista Salvador Allende.

Numerosos testimonios dieron cuenta de que el artista, antes de ser acribillado, sufrió atroces torturas, que incluyeron la fractura de sus dedos “para que nunca más tocara la guitarra”, mientras él se empeñaba en cantar “Venceremos”, el himno de la Unidad Popular, la coalición izquierdista que gobernó con Allende.

La dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) negó sistemáticamente el asesinato y los tribunales castrenses se desentendieron de investigar, invocando la ley de amnistía de marzo de 1978 que cubrió los crímenes contra los derechos humanos cometidos desde el golpe de Estado hasta esa fecha.

El señalamiento de que Jara fue torturado mientras permaneció prisionero remite igualmente al informe de la Comisión sobre Prisión Política y Tortura, difundido por el presidente Lagos el 28 de noviembre, donde se consigna que unos 28.000 presos políticos fueron objeto de tormentos durante la dictadura de Pinochet.

El magistrado indicó que al cantautor se le dio muerte en el recinto deportivo “mediante múltiples disparos realizados presumiblemente con armas automáticas” y que su cadáver, junto a los de otros asesinados, permaneció un tiempo en el “foyer o hall de acceso” del Estadio Chile.

Víctor Jara, al igual que la mayoría de los prisioneros del Estadio Chile, fue detenido el mismo día del golpe por tropas que ocuparon la Universidad Técnica del Estado (actual Universidad de Santiago de Chile), donde el artista trabajaba en labores de difusión cultural.

Jara es conocido mundialmente como uno de los mayores exponentes del movimiento de la Nueva Canción Chile, que se comenzó a gestar en los años 60 a través de la cantautora Violeta Parra, que se suicidó en 1967, y de la cual fue discípulo.