México del Norte

Robos aquí, Asaltos allá

Por:Jorge Mújica Murias

De Chicago a Arizona hay, por lo menos, unos dos mil kilómetros. Aquél es un estado de anti-inmigrantismo feroz y rampante, éste uno donde se entiende que los ciudadanos de México del Norte formamos parte del mapa y de la realidad. La conexión obvia entre los dos estados es que por allá entran muchos paisanos que vienen para acá.Pero desde hace un par de semanas, Arizona y Chicago tienen una relación más extraña: Javier Torres, camionero de Burbank, Illinois, demandó ni más ni menos que al procurador de Arizona, una persona que en condiciones normales sería, como todos los procuradores o fiscales, el encargado de perseguir el crimen. En este caso, el que está acusado de un crimen es el procurador de Arizona, Terry Goddard.

El crimen es haber armado un programa que según Goddard es para “combatir el tráfico de drogas y de inmigrantes”, que consiste en una medida terriblemente simple: parar y confiscar el envío de remesas entre Illinois y Arizona.

Según la demanda, interpuesta por la Coalición de inmigrantes y Refugiados de Illinois en beneficio de docenas de inmigrantes, las intercepciones de remesas son demasiado amplias, no concentradas en investigaciones particulares de sospechosos de cometer un crimen, sino que son, más o menos como diría George Bush, “preventivas”. Nomás que esta actitud de disparar primero y averiguar después viola los derechos de miles de personas que no tienen ninguna intención de cometer ningún crimen.En el caso particular de Torres, el trailero se compró un coche y lo vendió de boleto, consiguiendo unos dolaritos rápidos de ganancia. Pero la ganancia se le ha vuelto dolor de cabeza, porque no ha podido pagarle el coche al dueño original, gracias a la inoportuna intervención del procurador Goddard. Y Torres no puede solucionar la bronca. La procuraduría de Arizona le pide documentos de propiedad del auto, que Torres nunca llegó a tener. El prácticamente solo la hizo de intermediario.Para colmo, los lineamientos de Goddard para confiscar dinero no han sido ni siquiera publicados en ningún lado. Hasta la fecha, el mentado procurador se ha apoderado de unos 12 millones de dólares de 11 mil envíos de remesas procedentes de 26 estados del país. Dice Goddard que cuando la lana no es para drogas, es para pagarle a los “coyotes” de este lado, una vez que entregan la “mercancía”.

El triángulo perfecto

De Chicago a México hay otros dos mil kilómetros, y de ahí a Arizona una cantidad igual. Es, por así decirlo, un triángulo perfecto. Y si acá le roban las remesas a los que las mandan, allá asaltan a quienes las reciben.Gracias a la ley fiscal mexicana, una de esas aprobadas en este sexenio del cambio que afortunadamente ya se termina, las autoridades tienen derecho a cobrar el 33% de las remesas como si fueran impuesto de un ingreso común y corriente. El derecho se los da el Artículo 107 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, que se aplica de la siguiente forma: “Cuando una persona física, aún cuando no esté inscrita en el Registro Federal de Contribuyentes, realice en un año calendario erogaciones superiores a los ingresos que hubiera declarado en ese mismo año, las autoridades fiscales comprobarán el monto de las erogaciones y la discrepancia con la declaración del contribuyente, y le darán a conocer el resultado para que informe sobre el origen de la discrepancia. Se considerarán erogaciones los gastos, las adquisiciones de bienes y los depósitos en cuentas bancarias o en inversiones financieras. Esta disposición entra en vigor el 1 de octubre de 2006”.Traducido del lenguaje legal al español, quiere decir que cuando una persone gaste más en un año de lo que declaró como ingresos, Hacienda puede investigarlo y cobrarle el impuesto de los ingresos “extras”.Y los ingresos “extras” son, por supuesto, las remesas. Según averiguaciones de una amiga en Hacienda, la niña Lizbeth, quien preguntó cómo se contaban las remesas, “la respuesta es de risa... dicen que no hay ningún problema mientras se comprueben los ingresos con una visa de trabajo... que burla!!!!!... y si no compruebas con totalidad, marchas con el impuesto, como si el ingreso lo hubieras generado aquí... además claro está de actualizaciones, recargos y multas...”.“¿Visa de trabajo?”, dice Lizbeth, “Ya ni la chiflan estos PRIANistas hijos de p...! O sea que Hacienda se dispone a desplumar a los mojados. Encima de morirse de hambre en México y tener que abandonar a su familia y luego arriesgar que los maten los racistas al cruzar la frontera y andar pasando fríos y viendo las carotas de gentes barbajana y arrogante en EEUU... Hacienda va a querer cobrarles el 33% sobre sus remesas!Pues sí. Aquí nos roba un fiscal, y allá nos asalta el fisco…