Rojo sol que con hacha luminosa

coloras el purpúreo alto cielo,

¿hallaste tal belleza en todo el suelo,

que iguale a mi serena luz dichosa?

 

Aura suave, blanda y amorosa

que nos halagas con tu fresco vuelo;

cuando el oro descubre y rico velo

mi luz, ¿trenza tocaste más hermosa?

 

Luna, honor de la noche, ilustre coro

de los errantes astros y fijados

¿consideraste tales dos estrellas?

 

Sol puro, aura, luna, llamas de oro

¿oísteis mis dolores nunca usados?

¿visteis luz más ingrata a mis querellas?

 

Fernando de Herrera