Navidad: un árbol de diferentes religiones y culturas

La Navidad, celebrada por la mayoría de los cristianos el 25 de diciembre, conmemora el nacimiento de Jesús de Nazaret. Los estadounidenses, como muchos pueblos del mundo, han desarrollado sus propias tradiciones y prácticas, que han cambiado mucho con el transcurso del tiempo. Hoy en día la mayor parte combina las costumbres religiosas y seglares con las tradiciones de su propia familia. Por lo tanto, aunque la Navidad es para muchos una ocasión religiosa, las cortes federales han mantenido su estado de feriado nacional.

Aunque los cristianos conmemoran el nacimiento de Jesús, en su aspecto social esta fiesta es una mezcla de tradiciones persas, romanas, nórdicas, góticas y anglosajonas. Las tradiciones paganas son las velas y chimeneas prendidas, que tenían que ver con el culto al sol, pero fácilmente se adaptaron al concepto de Jesús como “Luz del Mundo”. También son paganos el uso del pino, muérdago, acebo y otras hojas verdes, símbolo de la revitalización después del invierno. El uso del muérdago viene de los druidas quienes lo reverenciaban como símbolo de paz. Desde tiempos inmemoriales se ha ofrecido comida y bebida como signo de hospitalidad y buena voluntad. En la Edad Media, Inglaterra celebraba esta fecha con mucho júbilo y desorden. Guillermo el Conquistador le imprimió formalidad, con ceremonias religiosas muy solemnes, torneos, pantomimas y cacerías.

La primera Navidad se celebró en Estados Unidos en 1607 en Jamestown, Virginia. En 1659 los puritanos trataron de eliminar las costumbres paganas, decretaron en Massachusetts que el 25 de diciembre era día laborable y prohibieron los pudines de ciruela y los pasteles de carne picada con frutas. Era día laborable en gran parte de Nueva Inglaterra y en Pensilvania, en otras partes de América británica la celebraban con gusto; disfrazados iban de puerta en puerta y recibían pequeños obsequios de comida y bebida.

En Nueva Inglaterra los colonos alemanes e irlandeses cambiaron las costumbres puritanas, y en 1856 Massachusetts proclamó la Navidad como feriado estatal.

Según la leyenda, el árbol de Navidad se remonta a Martín Lutero, el clérigo alemán del siglo XVI. En una víspera de Navidad, Lutero llevó un abeto a su casa y lo adornó con luces para recordarles a sus hijos las maravillas de la creación divina. La costumbre se expandió a Gran Bretaña y a Estados Unidos en el siglo XIX.

En 1923 el presidente Coolidge puso el primer gran árbol de Navidad en los jardines de la Casa Blanca.

A principios de la década del 70 aparecieron los árboles artificiales que los movimientos ecológicos han impulsado. La ceremonia de preparar el árbol es un gran evento familiar, generalmente los adornos se van coleccionando y cada uno tiene un significado especial. Cada niño tiene una media que cuelga en la chimenea; supuestamente Papá Noel (conocido también como San Nicolás o Santa Claus; cada nombre tuvo origen en un país diferente) las llena con dulces para los niños buenos y con carbón para los malos.

Prevalece la costumbre inglesa de los coros de villancicos que recorren las calles. Los grandes almacenes ofrecen un Papá Noel a quien los niños pueden hacerle sus pedidos para Navidad, y tomarse fotos con él. También los niños le escriben cartas a Papá Noel solicitándole regalos y se las envían por correo al Polo Norte. El 25, ellos

despiertan temprano para abrir sus regalos y en la comida no pueden faltar pavo, galletas y torta de frutas.

Las navidades modernas comenzaron a surgir en el siglo XIX: la temporada de “compras navideñas” empezó a adquirir importancia económica.