Los objetos incaicos que regresaron a casa

Luego de muchos años de espera, Perú logró recuperar alrededor de 350 objetos incaicos que fueron descubiertos en la ciudadela inca de Machu Picchu por el arqueólogo estadounidense Hiram Bingham.

Bingham, arqueólogo de la Universidad de Yale, habría descubierto la ciudadela inca en una de sus exploraciones al país sudamericano en el año 1911. La impetuosa ciudad en ruinas yacía escondida detrás de una vasta área de vegetación.

Bingham había transportado los objetos hasta Yale, donde aseguran que el investigador tenía aprobación para exportarlos. Sin embargo, el Gobierno peruano no dejó de insistir en la devolución de los objetos y llegó incluso a advertir a Yale sobre una posible demanda. La autoridades académicas reconocieron hace unos meses el deber moral de regresar a Perú los artefactos incaicos, aunque aún retienen una parte de ellos (se desconoce cuántos exactamente).

Además, la universidad se ha comprometido a copatrocinar una exhibición móvil que ayudaría a reunir fondos para la construcción de un museo en la capital inca, la ciudad del Cuzco, el cual se inauguraría durante la celebración del centenario del descubrimiento de Bingham.

La llamada “Ciudad perdida de los incas”, responde al nombre quechua de “Montaña Vieja” y es quizás el símbolo más emblemático del imperio incaico. Situada en lo alto de una montaña en el valle de Urubamba, recibe alrededor de 2,000 turistas diariamente y fue recientemente elegida por 100 millones de votantes como una de las nueves siete maravillas del mundo moderno.