Navidades al natural

Por Javier Sierra

Le quiero ofrecer sugerencias que no sólo le van a costar poco o nada, sino que al mismo tiempo van a significar un regalo para el futuro de sus hijos y de sus nietos.

Podemos empezar con algo tan simple como el papel para envolver los regalos. La mayoría del papel convencional no es reciclable y acaba en el basural más cercano. En su lugar utilice mapas viejos, la sección de caricaturas de su periódico o dibujos que hayan hecho sus hijos. Y hablando de árboles, si decide comprar uno de Navidad, asegúrese de que se haya cultivado sin pesticidas (www.localharvest.org). Una vez que terminen las Fiestas, recicle su arbolito (800-253-2687 - www.earth911.org). Cada año, 10 millones de ellos acaban en los basurales del país. Llame al número gratuito para enterarse de programas de reciclaje cercanos a su localidad.

Y para compensar, plante un árbol y haga una excursión familiar, en la que participen sobre todo sus hijos. Enséñeles que proteger nuestros bosques, los pulmones de nuestro planeta, es proteger el aire que respiramos. Las prácticas agrícolas abusivas y la deforestación rampante han eliminado el 90% de los bosques ancestrales de Estados Unidos. Plantar un árbol es seguir el adagio chino “un viaje de mil millas se empieza con un solo paso”.

Otra idea brillante es comprometerse a cambiar sus bombillas convencionales por otras que ahorren energía. Con solo instalar seis de estas bombillas en la casa, cualquier familia promedio ahorrará unos 60 dólares anuales. Para ver más consejos beneficiosos para su bolsillo y la naturaleza en el hogar, visite www.sierraclub.org/ecocentro. Haga estas Fiestas aún más luminosas comprando luces navideñas del tipo “LED” (diodo de emisión luminosa), las cuales usan un 90% menos energía que las convencionales y pueden ahorrarle hasta 50 dólares en la cuenta de la luz durante estas fechas. Estas luces están disponibles en la mayoría de los grandes almacenes y ferreterías.

Hágale un favor al planeta, y también a su paladar, comprando alimentos orgánicos, como carnes y vegetales. Estos productos, criados o cultivados de manera sustentable, son además mucho más sabrosos. Un buen lugar para conseguirlos es el mercado de granjeros más cercano. La carne no orgánica proviene casi siempre de mataderos industriales donde, con demasiada frecuencia, los animales y los trabajadores, en muchos casos latinos, son tratados igualmente mal. Asimismo, las frutas y verduras no orgánicas provienen muy probablemente de productores que abusan de los pesticidas y, por tanto, de los braceros que cuidan de los campos.

¿Hay un teléfono celular en su lista de regalos? Si así es, no bote el viejo, recíclelo. Cada año, tiramos 130 millones de teléfonos celulares, los cuales pesan unas 65,000 toneladas, incluyendo compuestos tóxicos como mercurio, cadmio y plomo que envenenan el suelo y el agua. Usted puede reciclar su celular llevándolo a la tienda de la cadena Staples más cercana como parte de un programa del Sierra Club.

Y finalmente, en estas Fiestas en las que visitamos a tantos familiares y amigos, asegúrese de que su carro esté puesto a punto y que las llantas estén bien infladas, lo cual le va ahorrar gasolina. En cualquier caso, siempre que pueda, use el transporte público, la bicicleta o simplemente camine.