Enfermedades de invierno

Durante la época invernal se presentan frentes fríos y masas de aire que hacen que la temperatura descienda mucho, provocando frío; cuando esto sucede, todos estamos propensos a desarrollar de forma más fácil alguna enfermedad respiratoria.

Esto se debe a que nuestro sistema de defensa natural que tenemos en la nariz, formado por los vellitos y la mucosa nasal, se congela y, al hacerlo, no puede controlar el paso de microbios ni calentar el aire para que llegue a los pulmones a la temperatura adecuada.

Esto incrementa la presencia de enfermedades como gripe, amigdalitis, influenza, bronquitis y neumonías. Muchas de ellas, si no se controlan a tiempo, pueden complicarse tanto que pueden hasta provocar la muerte.

Si bien estas enfermedades afectan a todos los grupos de edad, los más vulnerables son los niños y las personas mayores, y aunque las acciones de la Secretaría de Salud se intensifican en esta temporada, para poder atender a las personas enfermas, lo más importante son las medidas preventivas que todos podemos realizar.

Entre estas, figura la aplicación de la vacuna contra la influenza, sobre todo a niños de entre 6 a 23 meses de edad y con prioridad a quienes presentan problemas respiratorios crónicos, enfermedades congénitas cardiovasculares, metabólicas y renales. También es muy importante para las personas mayores de 65 años que presentan problemas relacionados a enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), diabetes mellitus fuera de control, enfermedades cardiovasculares y asma.

Las principales recomendaciones

1. Abrigarse bien y evitar cambios bruscos de temperatura. Cubrir boca y nariz al salir a la calle o a espacios libres.

2. Consumir frutas y verduras ricas en vitamina A y C, como la zanahoria, papaya, guayaba, naranja, mandarina, lima, limón y piña, o fortalecer el sistema inmunológico con algún complemento vitamínico.

3. Lavarse las manos con frecuencia, en especial después de tener algún contacto con personas enfermas.

4. Evitar acudir a sitios concurridos si se tienen síntomas de alguna enfermedad respiratoria, para impedir el contagio.

5. Evitar la automedicación, ya que es importante que el médico determine el tipo de enfermedad, bacteria o virus y si hay necesidad de que el tratamiento se reciba a nivel familiar.

6. Cumplir con el tratamiento médico completo, para evitar recaídas o complicaciones mayores.

7. Descansar y tomar abundantes líquidos durante el día, en caso de enfermedad.

8. Dejar de fumar o no hacerlo en lugares cerrados y cerca de niños, ancianos y personas enfermas.

9. Proteger nuestro ambiente evitando tirar basura u otros contaminantes ambientales.