Inicio

elpuentecolumnas

  • Edición impresa de Diciembre 1, 2015

Evite el pie diabético

Sufrir el llamado “pie diabético” puede desencadenar situaciones extremas. Noviembre es el Mes Nacional de Concientización sobre la Diabetes, enfermedad que los latinos padecemos en una tasa más alta en comparación con otros grupos etarios.

Además de que muchas veces pasa desapercibida, el gran problema de la diabetes es que representa otros riesgos adicionales para la salud, como la pérdida de la vista, el daño renal o la neuropatía diabética, que genera lo que comúnmente conocemos como “pie diabético”.

“Los niveles elevados de glucosa provocan que el azúcar se deposite en la parte exterior de los nervios que proporcionan la sensación corporal, hasta que dejan de funcionar. Así es como el paciente diabético pierde la sensación de los pies. Esto es una gran complicación porque no sienten cuando se han provocado una herida o se cortan, y ello genera infecciones que penetran profundamente hasta llegar a estados extremos como la gangrena y las amputaciones”, explica el doctor Julio Ortiz, especialista en cirugía reconstructiva de pie y tobillo.

No hay que confiar en los productos “para diabéticos” que venden en las farmacias, señala el especialista en salvar extremidades diabéticas: “Uno puede encontrar medias, cremas y otros productos, pero no hay nada específico que en realidad sea para el paciente diabético”.

El pie de Charcot y los zapatos

Se trata de una condición en la que las articulaciones del pie pierden la estructura del hueso; entonces el pie cae. “Es una condición bien complicada para los diabéticos relacionada con el exceso de circulación que el cuerpo envía a los pies en pacientes que han perdido sensación”, explica el cirujano.

Por eso es importante también usar zapatos para diabéticos. Medicare pone a disposición cada año una lista de más de 200 diferentes tipos de zapatos que los enfermos de diabetes pueden usar.

En definitiva, para evitar amputaciones, el doctor recomienda:

Cuidar los hábitos alimenticios para evitar que los niveles de azúcar sigan aumentando.

Usar siempre zapatos diabéticos.

No caminar descalzo para evitar heridas que puedan pasar desapercibidas.

Tampoco hay que caminar sobre la nieve y hay que verificar la temperatura del agua al bañarse para evitar quemaduras.

Revisarse los pies todos los días para asegurarse de que no haya heridas.

Usar medias o calcetines blancos para advertir de inmediato si hay sangre.

Evitar medias o calcetines apretados o gruesos porque disminuyen la cantidad de sangre que llega a los pies.

Visitar al especialista de pies y tobillos o podiatra al menos una vez cada 6 meses para que verifique la circulación vascular, o si existe alguna herida o deformación en las extremidades inferiores.

Realizarse al menos cada año un examen de circulación sanguínea.

Someterse a un examen de neuropatía mínimo cada 6 años.

Visitar a un especialista en circulación vascular para que brinde un tratamiento en conjunto con el podiatra.

Evitar tratarse las callosidades por sí mismo.

Hacer ejercicio con zapatos que tengan buen soporte en el arco y que no esté desgastado. Las mejores actividades son caminar, nadar y montar en bicicleta.

 


 

I Inicio I Locales I Internacionales I Nacionales I Columnas I Entretenimiento I Deportes I Clasificados I Publicidad I Escríbanos I Conózcanos I English Section I Advertise I Contact us I Archivo I Enlaces I

 

El Puente, LLC. ©

Locales
Internacionales
Nacionales
Columnas
Entretenimiento
Deportes
Clasificados
Conózcanos
Escríbanos
Publicidad
English Section
Advertise
Contact us
Archivo
Enlaces
Inicio Locales Internacionales Nacionales Columnas Entretenimiento Deportes Clasificados Conózcanos Escríbanos Publicidad English Section Advertise Contact us Archivo Enlaces