La EPA pretende volver a aprobar un controvertido herbicida. Las autoridades reguladoras estatales temen que la etiqueta sea demasiado confusa
La administración Trump quiere permitir que los agricultores de soya y algodón vuelvan a utilizar un controvertido herbicida. Se sabe que el dicamba se desplaza fuera de los campos donde se aplica y daña los cultivos vecinos. Las autoridades reguladoras de pesticidas de Indiana temen que la etiqueta propuesta confunda a los agricultores.
El dicamba puede atrofiar el crecimiento o matar las plantas que no han sido modificadas genéticamente para resistirlo. Solo un año después de que la Agencia de Protección Ambiental aprobara por primera vez el uso del dicamba, las quejas sobre el herbicida se dispararon en todo el país.
EPA modificó varias veces las restricciones del dicamba para intentar resolver el problema y lo ha prohibido en dos ocasiones. Sarah Caffrey, de la Oficina de Química del Estado de Indiana, afirma que el dicamba siempre ha tenido instrucciones complicadas y añade:
“Esta etiqueta es muy difícil de seguir. No creo que el texto propuesto la haga más fácil”.
Entre otras cosas, la etiqueta propuesta no especifica las fechas y horas en las que los agricultores no pueden aplicar dicamba. En su lugar, confía en que los agricultores sigan la previsión meteorológica y sepan cuándo se produce una inversión térmica. Es entonces cuando el aire más frío se encuentra cerca del suelo y el aire más cálido en la parte superior, lo que puede atrapar la contaminación.
Este artículo fue publicado originalmente por WNIN.
