Los árboles de Navidad vivos pueden ser una alternativa sustentable a los árboles recién cortados y a los de plástico

Durante mucho tiempo se ha debatido qué es mejor para el planeta: un árbol de Navidad de plástico o uno recién cortado. Pero hay una tercera opción que es más sostenible que ambas. Los árboles de Navidad vivos pueden plantarse en el exterior una vez terminadas las fiestas, pero suponen un compromiso a largo plazo que no es para todo el mundo.

Erin Bishay dirige el centro de jardinería de Abell Nursery and Landscape, en Bloomington, que vende árboles vivos y recién cortados. Dice que por el precio de un árbol alto recién cortado que sólo dura una temporada, puedes comprar un árbol vivo de 1.5 o 2 metros que durará décadas. Bishay dice que es una tradición familiar para muchos de sus clientes. Bishay dice:

“Y tienen diez, 15 ó 20 árboles seguidos que pueden ver crecer y cambiar en su propiedad a lo largo del tiempo”.

Como todos los árboles, también ayudan a enfriar el planeta dando sombra y absorbiendo dióxido de carbono. Pero los árboles vivos requieren cierto esfuerzo. Para evitar el choque térmico, los expertos de la Universidad de Purdue recomiendan tenerlo en el interior sólo de tres a cinco días, más unos días en el garaje antes y después de estar adentro. También tienes que tener un lugar para plantarlo que no esté demasiado cerca de tu casa o de líneas eléctricas.

Este artículo fue publicado originalmente por Indiana Public Media.